Lucas Llach, compañero de fórmula de Ernesto Sanz, comparó a la UCR con el Pro. El economista se diferenció del partido amarillo con la publicación de una web donde expone como piensa cada uno.
La interna del frente Cambiemos sube la temperatura y los candidatos que acompañan a Sanz buscan despegarse del PRO. Lucas Llach presentó una página en donde se pueden ver los 20 puntos en los que difieren el radicalismo y el partido que encabeza Mauricio Macri.
Una de las claves centrales es la visión que los separa en cuanto a la política. Mirá lo que argumentan desde el espacio de Ernesto Sanz:
1. Ideología: el PRO considera que no existen las ideologías, que no son importantes o que el gobierno no debe tener "una ideología preexistente". La UCR, y Sanz en particular, creen que las ideologías sí existen y que son importantes. Sanz se identifica con una democracia social moderna: en esencia, cree que el sector privado funcionando en competencia y sin monopolios es bastante bueno para producir, pero que el Estado tiene un rol decisivo en crear las condiciones para que esos mercados competitivos funcionen bien y en generar igualdad efectiva de oportunidades desde el nacimiento, porque de otro modo siempre el resultado de mercado es injusto. A veces se denomina a esta visión socialdemócrata moderna, otras veces socioliberal o, en los Estados Unidos, "líberal". Sanz se siente más cerca de Obama que de los republicanos en Estados Unidos, de Bachelet que del Partido Nacional de Chile, del PSOE español que del Partido Popular en España, por tomar algunos ejemplos.
2. Kirchnerismo: Macri afirma no ser “anti-kirchnerista ni anti-nada”. En el caso de Sanz, su identidad definitoria no es ser anti-kirchnerista; pero el hecho de ser un socialdemócrata moderno lo convierte en anti-kirchnerista, ya que el kirchnerismo no es ni socialdemócrata ni moderno, sino más bien todo lo contrario. En la Argentina hace cuatro años que no hay progreso (es el país con menos crecimiento de América Latina en ese peíodo) y hace al menos cuatro años que aumenta la pobreza.
3. Propuestas: Sanz considera que es un deber no sólo mostrar su persona al electorado, sino también su plan de gobierno, y por eso está disponible de manera accesible (con texto, imágenes y videos) en nuestra webpage, www.elpoderdelaunion.org. Macri, por su parte, no tiene una página con propuestas, más allá de la plataforma común de Cambiemos. Oralmente, ha brindado algunas líneas generales de acción económica (confianza, fin del cepo cambiario) y el mantenimiento, con buena gestión, de la Asignación por Hijo y de Aerolíneas e YPF en manos del Estado. Sanz da por sentadas esas políticas y propone discutir no el kirchnerismo sino el post-kirchnerismo: por ejemplo, qué construir a partir de esas tres políticas, cosa que explicaré en próximas entregas. Últimamente, en esta "etapa en la que hay que profundizar definiciones", Macri ofreció su biografía en cuatro escenas de su vida.
4. Debate: Sanz cree que es un deber de los candidatos debatir antes de las elecciones, independientemente de las circunstancias políticas. Estas líneas vienen a suplir esa ausencia, de modo imperfecto y subjetivo. El PRO sí debatió antes de sus primarias en la Ciudad pero por algún motivo no quiere hacerlo antes de las PASO presidenciales. Macri dijo que debatirá "después de las PASO", Michetti afirmó en su momento que debatiría antes de las PASO pero no está respondiendo a mis múltiples invitaciones. Sanz considera que elegir cuándo se debate y cuándo no hacerlo es dañino para una elección más informada de los ciudadanos, pero que además es un enorme error táctico ya que implica legitimar una potencial negativa de Scioli a debatir antes de octubre.














