De manera inesperada, hizo valer su mayoría en un plenario de comisiones y dio dictamen favorable para tratar el proyecto la próxima semana en Diputados. Expusieron De Vido, Zannini, Galuccio y Matranga
Las comisiones de Asuntos Constitucionales, de Energía y de Presupuesto y Hacienda de la Cámara baja se reunieron para comenzar a debatir la ley de hidrocarburos que impulsa la Casa Rosada. El kirchnerismo había sugerido que buscaría firmar un dictamen el jueves sobre el proyecto que fue aprobado el 8 de octubre en el Senado, pero finalmente se adelantó y lo hizo esta misma tarde.
La maniobra del oficialismo se pergenió en momentos en que buena parte de las sillas reservadas para la oposición estaban vacías. Pablo Kosiner, vicepresidente de esa bancada, consideró que el debate estaba "agotado" y resolvió avanzar con las firmas, según informó el sitio Parlamentario.com.
La inesperada decisión motivó la indignación de los pocos opositores que estaban en la sala. "Nosotros vinimos acá a hacer preguntas, no a plantear nuestra posición", se quejó Claudio Lozano, de Unidad Popular, en su planteo que fue compartido por Federico Sturzenegger (Unión Pro) y Juan Carlos Zabalza (Partido Socialista).Pero Roberto Feletti (FpV) replicó que "la reunión no transcurrió en esos términos", ya que la oposición se adelantó a formular sus críticas al proyecto del Ejecutivo.
Durante la jornada, los representantes de los bloques no kirchneristas denunciaron que el proyecto carecía de consenso y no contemplaba la cuestión ambiental.
"Sobernanía hidrocarburífera"
Para defender la reforma, participaron del encuentro el ministro de Planificación Federal, Julio de Vido, el secretario legal y técnico de la Presidencia, Carlos Zanini, de la Secretaria de Energía, Mariana Matranga, y el presidente de YPF, Miguel Galuccio
"Este proyecto es una herramienta fundamental que permitirá consolidar el proceso que iniciamos en mayo de 2004 y lograr la soberanía hidrocarburífera", dijo De Vido. "Incorpora nuevos beneficios e ingresos directos para las provincias e incrementa las exigencias a permisionarios y concesionarios", añadió.
De Vido llamó a "adecuar la ley de hidrocarburos a las necesidades y al escenario creado por la presidente Cristina Fernández de Kirchner con la recuperación de nuestra empresa de bandera YPF".
El funcionario destacó que la iniciativa surge del diálogo de la Nación con los gobernadores de las provincias petroleras y afirmó que para atraer inversiones establece un "tratamiento fiscal uniforme en todas las jurisdicciones" y requisitos de cuidado ambiental.
En sintonía con el ministro, Galuccio sostuvo que la medida "apunta a atraer inversiones y que nosotros, a cambio de industria, podamos producir lo nuestro y dejemos de exportar". Y precisó: "Un objetivo fundamental es que se produzca el desarrollo del no convencional y que empecemos a transitar el camino para poner en valor el off shore".
En tanto, Matranga aseguró que, de aprobarse, la ley será "moderna, completa, homogénea y transparente". Para contrarrestar las críticas que surgieron de algunos ámbitos opositores respecto a los alcances, aseveró que es "más exigente respecto de la ley anterior".
Un proyecto negociado con las provincias
El proyecto apuesta a que YPF sea el factor principal en la recuperación del recurso ya que la petrolera de bandera tendrá un rol principal, asociada a empresas privadas internacionales, en el desarrollo de inversiones para recuperar el autoabastecimiento energético.
La reforma corrió riesgos de quedar sin efecto por la oposición de las cuatro principales provincias petroleras, que en un principio sostuvieron que la iniciativa no contemplaba los derechos e intereses de los estados productores del interior.
En ese sentido se expresaron los gobernadores de Mendoza, Francisco Pérez, de Neuquén, Jorge Sapag, de Río Negro, Alberto Weretilnek, y de Chubut, Martín Buzzi, quien a la vez es presidente de la Organización Federal de Estados Productores de Hidrocarburos (OFEPHI).
Las negociaciones del gobierno nacional, encabezadas por Zannini, finalmente arribaron a buen puerto y los cuatro mandatarios provinciales accedieron a la aprobación del proyecto, con algunas modificaciones.
No obstante, el senador del Movimiento Popular Neuquino, Guillermo Pereyra (a su vez dirigente sindical de los petroleros), manifestó su oposición en el debate de la Cámara alta y denunció la
existencia de "presiones" a los gobernadores para que cambiaran su postura.
Al respecto, las cuatro provincias que habían rechazado el acuerdo quedaron fuera de la renegociación de deudas con la Nación del segundo trimestre, pero fueron aceptadas para las del tercero, luego de que accedieran a aprobar la reforma de la ley.















