La disputa entre las tres plantas del país y el sindicato del sector ya lleva cuatro meses. Las empresas dicen estar produciendo en niveles mínimos.

Las reuniones de negociaciones entre las plantas que producen en el país y el sindicato, fracasaron. De dicho encuentro resultó un paro de tres días en el sector de neumáticos. Esta situación es generada por las trabas a las importaciones, falta de insumos y precios exorbitantes. Las tres plantas que producen gomas para autos, camiones y otros vehículos en el país ya estaban sufriendo bloqueos que limitaban la producción y el fracaso de una nueva instancia de negociación promete frenar aún más a un sector clave del que dependen todos los medios de transporte automotor del país.
El reclamo sindical, por cuestiones salariales y el régimen de trabajo en el sector, se inició en mayo y en las últimas semanas el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático (Sutna) lo escaló con el bloqueo de las plantas de neumáticos de Fate, Pirelli y Bridgestone.
La planta de Pirelli en Merlo, en el Gran Buenos Aires, debió parar por completo debido a que sindicalistas de Sutna bloquean el acceso y permiten solo el paso de personas de su propio sector. La planta siguió produciendo por un tiempo con los insumos que tenía, pero finalmente debió parar al no poder sacar los neumáticos fabricados y agotársele el espacio físico para el almacenamiento.

Voceros de Fate aseguraron que los 120 días de bloqueos, asambleas, paros y otras interrupciones mantienen a la producción al 40% de la capacidad, una cifra que se repite a lo largo de la industria local. Y que eso puede generar un cuello de botella en materia de abastecimiento y de acumulación de stocks.
El faltante no es total porque aproximadamente el 60% de la oferta local de cubiertas es producido en el exterior, pero que ante las dificultades y el ritmo a cuentagotas con el que el Banco Central permite el pago de importaciones el conflicto termina pesando sobre los precios, que se dispararon en los últimos meses aún para los modelos más económicos. Pero aún así, el dueño de Fate y Aluar, Javier Madanes Quintanilla, expresó: "Va a ser más fácil encontrar restos del Arca de Noé que neumáticos".















