¿A quién no le pasó morder una empanada esperando que sea de carne y resultó ser de pollo o peor aún ¡de verduras!? La empresa nació en 2015 con una ingeniosa solución a este dilema, que enemistó a familias enteras, y ahora tiene un proyecto para expandirse a Oceanía.
-medium-size.jpg)
María Ester Díaz se jubiló en 2014 y con su sueño a cuestas recorrió la Argentina y Perú para visitar a sus hijos, que, ahora ya mayores, harían por mamá lo que ella hizo por ellos: impulsarla a seguir sus deseos.
En esos viajes, ellos la esperaban con capacitaciones en gastronomía en los restaurantes más exclusivos de la región. Y fue así que conoció al titular de El Hornito Santiagueño, quien fue su asesor y le regaló los secretos del oficio de empanadero.
En 2015, nació La Maité (así la llamaban sus hijos cuando eran pequeños) en calle Ibazeta, en Salta. Ester Díaz recuerda que eran épocas de sueños altos y presupuestos cortos. “Estaba llena de pasión y espíritu pero con los bolsillos vacíos. Alquilamos un local con una amiga”, recordó.
Por entonces, Maité tenía una frustración que compartida con otros emprendedores del rubro: morder una empanada esperando que sea de carne y encontrar que era de pollo, verdura o queso. ¿A quién no le pasó?

La dueña del negocio quería tener una selladora automática pero, como se mencionó arriba, el presupuesto era escaso. Sin dejar que eso la frenara, inventó un sistema de marcas con tinta para colorear pasteles. “De la necesidad brota el ingenio”, destacó.
Luego llegó el horno industrial especial para empanadas que compró ahorrando peso sobre peso, incluso antes de abrir su segundo local, ubicado en Avenida del Bicentenario.
La gente la siguió eligiendo y las sucursales siguieron creciendo: hoy también hay una en el patio de comidas del Híper Libertad y otra en el barrio Grand Bourg.
En los próximos meses, la marca llegará a Tucumán, donde se podrán saborear las 17 variedades de empanadas que venden. Pero eso no es todo: los planes de expansión apuntan a desembarcar en Australia.
“A través de los años crecimos y mantenemos la calidad de nuestros productos, eso no se negocia. Además incursionamos con pizzas rellenas y “empaburger”, resaltó la emprendedora sobre cómo se amplió la oferta.
Y anticipó: "El próximo proyecto es realizar cerveza artesanal y estamos próximos a instalar en el mercado las variedades de empanadas árabes vegetariana y criollas vegetarianas”.















