Por Benjamín Urdemales
Hasta no hace mucho, este periódico, al igual que muchos otros del país, tomaba al gobierno de San Luis como un ejemplo a seguir debido a la implementación de una serie de políticas públicas que han transformado a una provincia inviable en la Mecca de la industria argentina y emblema del orden y el respeto por el orden público y las leyes.
El insólito deseo del gobernador de San Luis de pasar la Nochebuena con Milagro Sala, a quien se supo ahora que Rodriguez Saà considera una "presa política", suma perplejidad -y desconcierto- a la ya causada tras el sorpresivo duelo decretado en su provincia con motivo de la muerte de Fidel Castro.
El mandatario sanluiseño aseguró que tomó esa decisión para expresar su rechazo a la detención de Sala, quien lleva casi un año con prisión preventiva por una serie de causas judiciales que incluyen la asociación ilícita y el asesinato, por lo que inició los trámites para ingresar a la Unidad Penal de Mujeres 3, del barrio jujeño de Alto Comedero, y pasar las fiestas con ella.
Dijo que se comunicó telefónicamente con Sala para manifestarle su intención de viajar a Jujuy y compartir la Nochebuena con ella en el penal, o donde se encuentre en ese momento. También se comunicó con el ministro de Gobierno de Jujuy, Agustín Perassi, a fin de que "no se sienta sorprendido" por su decisión de pasar estas fiestas con la dirigente social.
"Por supuesto que lo tomó muy bien (Milagro Sala), me agradeció y la escuché muy emocionada. Si para esa fecha está libre en su casa la visitaré allí. Y si está todavía en la cárcel le dije que la acompañaré en la cárcel", sostuvo,
El gesto de Rodríguez Saá se produjo en momentos en que organismos internacionales, incluida la Organización de Estados Americanos, reclamaron la "liberación inmediata" de Sala. El gesto, cuando menos resulta inoportuno; cuando más resulta una chocante provocación hacia los jujeños.
La reacción del gobierno jujeño no se hizo esperar, y duras críticas al puntano fueron pronunciadas por el ministro de Gobierno Agustín Perassi. quien casi recomienda, ya que estamos, que pase el Año Nuevo con Lázaro Báez: "En la Argentina el 50% de los detenidos está con prisión preventiva, si lo que quiere es solidarizarse con ellos también podría pasar la Navidad con Lázaro Báez. No va a venir a hacer turismo social a la provincia de Jujuy visitando presos para convertirlos en presos VIP", disparó el funcionario jujeño.
Que este insólito pedido del gobernador de San Luis, que de humanitario o inocente no tiene nada, sirva para entender quiénes influencian en los organismos internacionales de Derechos Humanos y la OEA, como así también a quiénes aún mantienen sus garras en un partido político de proyección nacional con la confiesa intención de utilizarlo para desestabilizar a un gobernó legítimo surgido del voto popular.
Sería interesante conocer la lista de argentinos que integran dichas comisiones y/o asesoran. Es necesario conocer bien sus nombres siendo el primero de la lista el de Horacio Verbitsky, alias "perro", quien en los 70 dejaba regalitos explosivos en comedores de la Policìa Federal que mató a 23 policías, una empleada de YPF y causó un centenar de heridos. y quien se llenó de dinero defendiendo a otros terroristas que asolaron a nuestro país durante aquella funesta década.
Milagro Sala, líder de la organización Tupac Amaru, está acusada de malversar fondos destinados por la Nación para la construcción de viviendas sociales; en esta causa también está procesado el ex secretario de Obras Públicas, José López, segundo de Julio De Vido. Además está acusada de evasión fiscal y enriquecimiento ilícito; en este expediente debe justificar su aumento patrimonial. Por otro lado, pesa contra Sala otra acusación por instigación a cometer delitos y tumultos en concurso real, a raíz de la denuncia que hizo el Ejecutivo provincial y por amenazar de muerte a dos policías, el 13 de octubre de 2014. A ello se suman una enorme cantidad de testimonios de ex miembros de su organización quienes aseguran haber sido objeto de distratos y vejámenes que ameritan otra investigación que se está sustanciando en la Justicia.
Solo los jujeños conocemos quién es Milagro Sala y lo que hizo durante los últimos 12 años de la Década Ganada, cuando con la anuencia de del entonces gobernador, Eduardo Fellner, instauró un Estado Paralelo de hecho en el que pudo realizar con impunidad todas las tropelías, junto a una organización mafiosa, por las que hoy aguarda, con prisión preventiva, ser juzgada. Solo los jujenos la conocemos, y podemos opinar con propiedad, porque la hemos padecido.
Pues hemos sido los jujeños quienes hemos sufrido sus caprichos y arranques antidemocráticos con una provincia prácticamente paralizada a su merced, con cortes de ruta y calles, intimidaciones públicas, quema de la Casa de Gobierno en reiteradas oportunidades –en una de ellas casi queman la Bandera de la Libertad Civil-, irrupciones en oficinas públicas junto a una patota para golpear funcionarios que "no cooperaban". Pero sobre todo, hemos sido los jujeños los defraudados y estafados, por miles de millones de pesos destinados a las viviendas de los más necesitados, por esta señora y la runfla de delincuentes que la acompañaron.
Mejor sería que este señor feudal, quien integra una infame lista junto a los Gioja en San Juan, a los Kirchner en Santa Cruz, a los Insfrán en Formosa, a los Zamora en Santiago del Estero; a los quien hace pocas semanas realizó el insólito pedido formal que, palabras más palabras menos, busca la independencia de San Luis; quien cobra impuestos adicionales a los empresarios que contraten a no puntanos; y quien desaloja de viviendas sociales a argentinos que no nacieron en San Luis (curiosamente una metodología empleada por Milagro Sala para disciplinar a sus ex partidarios) se dedique a su provincia y deje que los jujeños resolvamos nuestros propios problemas.
Su presencia en la provincia podrá ser autorizada, pero de ninguna manera será bienvenida. Que deje que la Justicia siga su curso y, una vez con sentencia firme, si quiere, que se lleve a Milagro Sala a San Luis, a ver qué kilombito le va a armar en el feudo. Se la entregaremos con moño y todo.

















