Solicitan una reducción en el cobro de impuestos municipales y la readecuación de las facturas de servicios al consumo. Y es que hablamos de los boliches y confiterías bailables de Jujuy que desde hace más de cien días cerraron sus puertas y siguen sin poder trabajar, a pesar de las nuevas habilitaciones que permitieron a partir de ayer, por zonas.

Esto llevó a una fuerte caída en la recaudación por lo que cada vez es más difícil hacer frente a las numerosas obligaciones que tienen y más aún por los montos a los que ascienden, los cuales, según denunciaron los empresarios de la noche, son los mismos pese a no estar trabajando.
Eduardo Contreras, propietario de un boliche de zona sur de la ciudad y secretario de la Cámara de empresarios de confiterías bailables y afines, expresó "no estamos recaudando, sin embargo tenemos que seguir pagando impuestos, servicios y a pensar de los reclamos que hicimos, seguimos pagando los mismos montos aunque no estamos trabajando".
“Especialmente quienes no son propietarios y tienen que pagar un alquiler, no tienen cómo hacerlo, probablemente ellos cierren porque además hay otras obligaciones e impuestos que pagar, incluso algunos tienen empleados fijos y hay que pagarles sueldos, o bien otros tienen deuda con proveedores de bebidas y no las pueden afrontar esa mercadería se pasa, la gaseosa y la cerveza se vencen”, indicó el empresario.

Y concluyó, “Cualquiera abre un bar o pub y creen que son discoteca, cuando no es lo mismo; nosotros pagamos impuestos más caros, por lo que hace tiempo que pedimos que se haga cumplir la reglamentación y no se permita que estos lugares funcionen como boliches porque no cumplen las características de un local bailable”.















