Dará los detalles el jueves a la noche. Es el proyecto que enviará al Congreso para modificar la carta orgánica de la autoridad monetaria. Busca reforzar su independencia, limitar el financiamiento al Tesoro y priorizar el valor de la moneda.

El presidente Javier Milei anunciará este jueves 30 de julio en cadena nacional los principales lineamientos de la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central (BCRA). Se trata de un proyecto de ley que enviará al Congreso durante agosto.
La iniciativa apunta a restablecer el mandato único que tuvo la autoridad monetaria entre 1992 y 2012, es decir, que su misión “primaria y fundamental” vuelva a ser preservar el valor de la moneda.
De esta manera, el Ejecutivo busca dejar atrás el esquema vigente desde la reforma de 2012.
Los cambios introducidos en 2012, bajo el gobierno de Cristina Kirchner y con Mercedes Marcó del Pont al frente del Banco Central, ampliaron los objetivos del organismo al incorporar metas vinculadas al empleo, el desarrollo económico con equidad social y la estabilidad financiera.

El proyecto de reforma fue diseñado por Milei en conjunto con el ministro de Economía, Luis Caputo; el presidente del BCRA, Santiago Bausili; y el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger.
Para la Casa Rosada, la reforma constituye una señal institucional para blindar el equilibrio fiscal y la política monetaria.
Los puntos principales de la reforma del Banco Central que impulsa el Gobierno
Los puntos principales del proyecto que explicará el Presidente es limitar o prohibir el financiamiento directo e indirecto del Banco Central al Tesoro, restringir adelantos transitorios, utilidades contables y mecanismos como las Letras Intransferibles.
La gestión de Javier Milei quiere además endurecer la gobernanza del Banco Central,con el argumento de reforzar su independencia frente a los cambios de gobierno y reducir la presión política sobre la autoridad monetaria.

Además, el texto incorporaría un régimen de responsabilidades y sanciones para los funcionarios que habiliten el uso del Banco Central como financista del déficit.
La reforma se enmarca, además, en los compromisos asumidos por la Argentina con el Fondo Monetario Internacional (FMI). En la segunda revisión, el organismo planteó que, una vez consolidada la estabilización macroeconómica, sería necesario avanzar en una reforma legal más amplia del Banco Central para fortalecer su independencia, mejorar su gobernanza y reforzar los resguardos contra el financiamiento monetario del déficit.
En la práctica, la reforma buscaría separar tres funciones: preservar el valor de la moneda, sostener la estabilidad financiera y actuar como regulador del sistema bancario. Así, el Gobierno quiere evitar que esas funciones se mezclen con el financiamiento fiscal.















