El fiscal que interviene en la causa explicó que la joven tenía 23 años y habría fallecido días atrás por causas naturales. Su madre de nacionalidad musulmana, habría tomado la determinación de enterrar el cuerpo según lo demanda su religión.

La provincia se conmocionó por la muerte de una joven de 23 años con discapacidad, cuyo cuerpo fue enterrado en el fondo de su casa en el barrio Alto Comedero. La Justicia investiga los detalles de la causa y el fiscal a cargo, Andrés Lavilla, detalló que tras el fallecimiento, ocurrido días atrás, la persona a cargo de su cuidado habría tomado la determinación de enterrar el cuerpo en la parte trasera del domicilio.
Esto se debe a que la mujer, tutora autorizada, es de nacionalidad musulmana y la habría enterrado según lo demanda su religión. La joven padecía parálisis cerebral y su deceso se habría producido por causas naturales, mientras dormía tras broncoaspirarse.
La Policía habría tomado conocimiento de lo ocurrido a partir de la denuncia de la hermana de la protagonista, que brindó detalles de lo sucedido y al rededor de las 15.35 del jueves, los efectivos localizaron un sector de tierra removida e iniciaron las tareas de excavación hasta dar con el cuerpo a 20 centímetros de profundidad.
Por ahora la mujer no estaría detenida. Se esperan los resultados de las investigaciones correspondientes.















