Por Gabriel F. Gutiérrez || En días pasados se conoció una grabación en la que el economista Federico Sturzennerger explicaba el coaching que recibió de Jaime Durán Barba para enfrentar el debate con sus adversarios.
Sturzenneger relató que el principal asesor político de campaña del PRO le aconsejó: a) no proponer nada, porque cualquier propuesta no es relevante para la gente; y b) no explicar nada, porque una explicación podría conducir a decir cosas que la gente no quiere oír.
Para el pragmático Durán Barba es mejor no proponer ni explicar nada en campaña o en debate, y hacer las cosas que se tengan que hacer una vez que se llegue al poder.
Estupefacto y contrariado, Federico Sturzenneger -un especialista en economía; un técnico, más que un político- le pregunta a Durán Barba, cómo no iba a hablar de la inflación si era un tema central del debate.
A esto, el asesor estrella del PRO aconsejó hablar de otras cosas: como que el gobierno nacional miente sobre los números de la inflación, y hablar de la familia y los hijos. Durán Barba aconsejó hablar de cualquier cosa, pero no abordar la temática del debate.
Versión corta:
Versión 678:
Esto es lo que ocurre con la campaña del Frente Cambia Jujuy. Se insiste con un supuesto clima de violencia; se insiste con la supuesta falta de "tracción" de los adversarios; se insiste con que votar a Daniel Scioli es votar a Milagro Sala, como si fuera un pecado que algún elector encuentre a su referente en una diputada que recibió el voto de una gran parte de la ciudadanía.
Se insiste en la necesidad de un cambio, pero nada se dice sobre en qué consistirá el cambio; qué medidas se tomarán para instrumentar el cambio que se propone pero que no se explica.
Se concentran en la descalificación del adversario sin hacer propuestas concretas que den una somera idea del plan de gobierno que el Frente Cambia Jujuy, en realidad Gerardo Morales, pondrá en marcha a partir del 11 de diciembre.
Sin embargo, no hace falta ser un observador y analista avezado para darse cuenta de que éste discurso de la queja sempiterna sin propuesta no resiste el menor análisis.
Por ejemplo, quien afirma que la cartelería publicitaria del FPV solo tiene la cara de Scioli "porque es el único que tracciona", o que se esconde a Milagro Sala, demuestra que no “patea la calle”. Por todos lados se ven carteles y gigantografías que llevan la imagen de Carolina Moisés, Guillermo Snopek o Cristian Arnau. Incluso se ve por ahí alguna que otra imagen del gobernador Eduardo Fellner y del vicegobernador Guillermo Jenefes.
Y no es menos cierto que el FUyO, que adhiere a la candidatura de Daniel Scioli, promociona a su candidata aunque ella va en una boleta que no solo aparecerá en Jujuy sino en todas las provincias. Una candidata que no necesita promoción, ni negativa ni positiva, porque ya tiene la entrada asegurada al estar quinta en la lista.
Que el Frente para la Victoria quiera promocionar la imagen de Daniel Scioli, tampoco es ningún pecado, sino que es lógico… después de todo en las PASO está compitiendo Daniel Scioli, y que aparezca su imagen en la cartelería es hasta normal.
En cambio, en la cartelería y gigantografías del Frente Cambia Jujuy, lo que se repite por todos lados es la imagen de Gerardo Morales y el Chuli Jorge, como si ellos estuvieran compitiendo. Se ven muy pocas imágenes de Alejandra Martínez y de sus ignotos compañeros de lista.
Las pocas imágenes de Dago Pubzulu y Mauricio Macri hayan explicación en que el mismo candidato del PRO local dijo que quería una campaña limpia y ecológica.
El único precandidato del Frente Cambia Jujuy que se animó a "poner la caripela" es Alejandro Snopek, a quien se lo ve en los carteles del Frente Primero Jujuy.
Ahora bien, muy pocas imágenes se ven de Ernesto Sanz, que es el candidato a presidente del partido de Gerardo Morales. ¿Por qué será?
Lo más lógico es pensar que uno quisiera que en las PASO triunfe el candidato de su propio partido, y que eso es lo que debería promocionarse... y es por eso que se ve la imagen de Daniel Scioli en la mayor parte de la publicidad política de Frente para la Victoria.
Pero lo cierto es que para Gerardo Morales la campaña se trata de él mismo. Se trata de demostrar que en Jujuy todo el voto opositor se concentra en su figura. Por eso se cuelga del saco de Sergio Massa, de José Manuel de la Sota, de Margarita Stolbizer y de Mauricio Macri. Porque a él solo no le alcanza y necesita de los que traccionan.
Porque sabe que a Ernesto Sanz solo lo votarán los radicales y que el resultado que obtenga el radicalismo será porcentualmente más abultado que en el resto del país; pero también sabe que en realidad es el radicalismo, por sí solo, el que no tracciona como para vencer al Frente para la Victoria.
Es como una batalla contra molinos de viento porque es una elección en la que todavía no se elige nada cierto, sino que se elige a quiénes van a competir en octubre en las generales. Es una elección en la que se intenta capitalizar el voto útil, aunque la diferencia sea infima.
Por eso tanto esfuerzo en monopolizar el voto antikirchnerista y forzar el juego de la polarización.
Por eso tanto esfuerzo en no hablar de propuestas ni explicar planes de gobierno, porque todo se trata de vencer al oficialismo sea como sea... o al menos dar la imagen de que se va a vencer, con votos propios, y ajenos.
Pero ya lo dijimos en alguna de nuestras editoriales semanales: lo importante no es vencer, sino convencer.
Y para convencer, habría que explicar, proponer, y sobre todo debatir.
















