El 26 de noviembre de 2006, Dalmasso fue encontrada muerta en la habitación de su hija en una casa de Río Cuarto y desde ese momento su familia pelea por encontrar al culpable

Pasaron 17 años desde el día en que encontraron muerta a Nora Dalmasso en su casa de Río Cuarto, Córdoba. El crimen movilizó al país entero que, en vilo, esperaba detalles como si se tratara de una ficción.
La historia fue contada miles de veces, se habló hasta el hartazgo de la intimidad de Nora y de sus supuestos amantes, justificando lo que le había pasado y revictimizándola en una causa que no tiene culpables.
Hoy, mientras el asesino sigue libre e impune, se cumple un aniversario más sin justicia.
Desde aquel 26 de noviembre del 2006, día en el que hallaron sin vida a Nora, se barajaron múltiples líneas de investigación. En principio se pensó que podía haber sido un intento de robo, pero eso fue descartado y surgieron varias hipótesis que hasta llevaron de inculpar a su propio hijo, Facundo Macarrón.
Las últimas horas de Nora Dalmasso
A las 18.47 del 24 de noviembre, Nora llamó a su esposo -que ya estaba en Punta del Este- y le contó que esa noche se iba a juntar con sus amigas en el restaurante céntrico “Alvear”. Minutos después, misteriosamente, alguien dio de baja la reserva y recién el grupo se enteró al llegar al lugar. Sin embargo, se reunieron igual.
A la vuelta, en medio de un fuerte temporal, Paula Fitte de Ruiz, una de las amigas, aseguró haber visto a Dalmasso entrar al garage de su casa a las 03.15. Apenas ocho minutos después, a las 03.23, se mandó un último mensaje desde su celular.
“Ángel, lo leí a las 03.00 am, estaba en Alvear Resto con parte del grupo. Quedó este cel en el auto”, le contestó a Albarracín y se dispuso a hacer su rutina nocturna.
Esa madrugada había decidido dormir en la habitación de Valentina, su hija menor. Siguiendo la reconstrucción, dejó la cartera en el escritorio y sacó un atado de cigarrillos y el cargador del celular. Después se sacó una pulsera y la cadenita de plata con un dije de trébol que llevaba. Se desvistió, acomodó la ropa “prolijamente” sobre el sillón azul, mientras que las sandalias beige las guardó abajo del perchero y luego se desmaquilló.
“No se durmió inmediatamente, sino que los lentes hallados en el piso de la habitación sugieren que o se puso a ver TV o a leer. Allí la sorprende una sola persona, un hombre que ella conocía y que no esperaba”, detalla el fiscal.
Aunque se habló en reiteradas ocasiones de que había sido víctima de un abuso, los cuatro médicos forenses a cargo del caso (Martín Subirachs, Virginia Ferreyra, Guillermo Mazuchelli y Mario Vignolo) lo descartaron y afirmaron de manera unánime que “no hay evidencias médico legales para sostener que Nora Dalmasso fue atacada sexualmente antes de que la maten”.















