Después de días de angustia, rastrillajes, operativos binacionales y una movilización institucional que atravesó la frontera, Maximiliano Martínez fue encontrado con vida en la ciudad de La Paz. El joven policía quiaqueño se encontraba desorientado y con un cuadro de amnesia, por lo que quedó bajo evaluación médica. Una comisión viajará hacia la capital boliviana para continuar con las actuaciones y, según informó el comisario boliviano Erick Rebollo, está previsto que mañana regrese a La Quiaca.

La noticia que toda La Quiaca esperaba llegó después de jornadas de incertidumbre y una búsqueda que movilizó a fuerzas de seguridad de Argentina y Bolivia. Maximiliano Martínez, desaparecido desde el 8 de septiembre, fue localizado con vida en La Paz, poniendo fin a una etapa marcada por la preocupación de su familia y por un despliegue que llegó a reunir a alrededor de 250 efectivos de distintas fuerzas en ambos lados de la frontera. Antes del hallazgo, la Fiscalía jujeña había activado además una alerta amarilla de Interpol y coordinado tareas con Policía de Jujuy, Policía Federal, Gendarmería Nacional y Policía Boliviana.
Según la información brindada durante una conferencia de prensa encabezada por el jefe policial de Villazón, Erick Rebollo, Martínez fue hallado en un estado de desorientación y con dificultades para reconstruir lo sucedido durante los últimos días. La primera prioridad fue constatar su identidad y asegurar su atención médica. Ahora una comisión se trasladará hacia La Paz para profundizar las actuaciones, acompañarlo y avanzar con los pasos necesarios para su regreso.
El anuncio tuvo un enorme peso emocional. Familiares de Martínez estuvieron presentes durante la conferencia realizada en inmediaciones del Puente Internacional Horacio Guzmán, el mismo punto que durante días simbolizó la incertidumbre de una búsqueda que cruzó de un país al otro. Allí, donde se concentraron fuerzas argentinas y bolivianas y desde donde partieron numerosos operativos, la noticia cambió por completo el clima: la angustia dio paso al alivio.
La búsqueda había adquirido una dimensión excepcional. Los rastrillajes se realizaron en La Quiaca, Villazón y zonas rurales de frontera, con recorridas puerta por puerta, controles, drones y participación de organismos de ambos países. El Ministerio Público de la Acusación había informado oficialmente que el operativo se encontraba bajo coordinación fiscal y que se trabajaba de forma conjunta con autoridades bolivianas, ampliando progresivamente el radio de búsqueda.
En ese proceso también tuvo una participación activa el intendente de La Quiaca, Dante Velázquez. Desde el inicio puso recursos municipales a disposición de las fuerzas y de la familia, incorporó personal y logística y promovió la participación de distintos sectores de la comunidad. El municipio confirmó además que agrupaciones gauchas y otros colaboradores se sumaron a los rastrillajes para ampliar el alcance territorial.
Pero Velázquez llevó la gestión un paso más allá. Primero articuló acciones con el alcalde de Villazón, Roger Sosa, y posteriormente se trasladó hacia Bolivia para gestionar una mayor coordinación institucional. La reunión con autoridades del departamento de Potosí tuvo como uno de sus ejes centrales sostener la búsqueda de Maximiliano y evitar que el caso perdiera intensidad. Esa presión institucional acompañó el trabajo operativo de las fuerzas y ayudó a mantener abierta una búsqueda verdaderamente binacional.
Ahora comienza una etapa diferente. La prioridad pasa por la evaluación clínica de Maximiliano, la reconstrucción de su recorrido y el esclarecimiento de lo ocurrido durante los días en que permaneció desaparecido. Según lo informado por Rebollo, el objetivo es que mañana pueda estar nuevamente en La Quiaca, reencontrándose con su familia y con una comunidad que nunca dejó de esperar.
Durante días, la frontera fue escenario de una búsqueda desesperada. Hoy esa misma frontera recibe otra noticia: Maximiliano está vivo. Y detrás de ese desenlace queda una imagen poderosa de cooperación entre dos países, fuerzas de seguridad, fiscalías, municipios y ciudadanos que sostuvieron la búsqueda hasta encontrarlo.














