La exministra inició contactos con Santilli y otros aliados de Larreta para fidelizar el voto moderado y amalgamar el espacio ante el desafío de pelear con el libertario; preocupación en Pro y la UCR por el nuevo escenario político

“Quedamos en un lugar complicado. Milei representa el cambio genuino y el Gobierno quedó del otro lado. Siento que estamos parados en el medio de la Avenida Corrientes y no sabemos dónde poner nuestros carteles”. Quien habla es uno de los principales referentes de Juntos por el Cambio, que se mantiene hiperactivo detrás de bambalinas para colaborar con el replanteo de la campaña de Patricia Bullrich, postulante presidencial del espacio, después del terremoto político que provocó el triunfo de La Libertad Avanza en las PASO del domingo.
En las últimas horas se multiplicaron los contactos entre los jefes opositores, que miran perplejos cómo Milei, el fenómeno antisistema que doblegó en las elecciones primarias a los dos coaliciones dominantes, copa la agenda pública con su pack de propuestas ultraliberales y gana centralidad. Mientras Horacio Rodríguez Larreta y sus aliados en el ala moderada de JxC esperan instrucciones y que mueva las fichas para aunar fuerzas, Bullrich redefine su estrategia. ¿Mantendrá su identidad o apostará por una reconversión?
Para recuperar terreno y captar adhesiones en octubre, los asesores de Bullrich evalúan tres posibles canteras: el 30% del padrón que no concurrió a las urnas, recuperar votos en Córdoba o Mendoza y atraer a libertarios que no estén radicalizados.
“A Milei hay que hacerle el abrazo del oso, para seducir a sus votantes. No confrontar”, dice uno de los colaboradores de Bullrich, quien por ahora apela a diferenciarse del libertario y no apela a la confrontación. No obstante, el exsenador Federico Pinedo salió hoy a cuestionar las propuestas en materia de política exterior de Milei -dijo que no negociaría con China y que saldría del Mercosur- y cruzó al economista: “Es un cambio desequilibrado y con ideas locas”.
Mientras tanto, Bullrich inició una ronda de consultas con sus socios de JxC para que la ayuden a fidelizar el voto moderado. Tras reunirse con Larreta y Gerardo Morales, jefe de la UCR y gobernador de Jujuy, en el Jardín Botánico, la candidata a presidente del bloque opositor diseñó un cronograma de reuniones para exhibir la capacidad política y sustento legislativo de JxC. Se espera que la semana próxima reúna a gobernadores electos y mandatarios provinciales, a las autoridades de los interbloques en el Congreso e intendentes de la fuerza en Buenos Aires.
También preparan un encuentro con los representantes de las cuatro fundaciones de JxC, que diseñaron el plan de gobierno con vistas a 2024.
Durante esa conversación en el Jardín Botánico coincidieron en que JxC debe representar la esperanza y reafirmar el perfil de Bullrich. Morales y Larreta asistirían con propuestas ligadas al crecimiento económico. Durante la charla sobrevoló el factor Mauricio Macri. El discurso del expresidente en el búnker de Parque Norte y sus guiños a Milei -”le hace campaña”, se quejan- provocaron ruidos entre sus detractores en JxC. “Deberíamos definir dónde tenemos que ir buscar a los votos que nos faltan”, comentan en la tropa larretista.
Bullrich también tendió puentes con Maximiliano Ferraro (CC), titular de la fuerza de Elisa Carrió, quien se puso a disposición de la exministra, y Miguel Ángel Pichetto (Encuentro Republicano Federal).
No descartan una cumbre de la mesa nacional de JxC para coordinar la campaña: “Vamos a salir a dar pelea”, aseguran. Todos esperan instrucciones de la exministra, quien fue consagrada como la candidata a presidenta de la fuerza en las primarias.















