En el Gobierno, remarcan la importancia de la negociación con el FMI para fijar las expectativas y calmar al dólar luego de su abrupta suba. Consultores consultores prevén que en mayo se sentirá el efecto del reciente salto cambiario.

El Gobierno estima que la inflación de abril se habrá ubicado cerca del resultado de marzo, que arrojó un 7,7%, según el Instituto de Estadística y Censos (INDEC).
“Va a ser parecido a marzo”, confesó una fuente oficial del equipo económico sobre las mediciones preliminares del índice de precios al consumidor (IPC).
“Una parte del efecto de la suba en la carne avícola por la gripe aviar del mes pasado se trasladó a abril y va a volver a pegar en los alimentos y le pega a la inflación núcleo”, confesó.
Las mediciones oficiales previas al salto cambiario de las últimas dos semanas indicaban que el IPC podía exhibir un resultado menor al del mes pasado, que mostró una evolución estacional de la educación.
Sin embargo, el traslado de la suba del dólar a este sensible indicador podría derivar en un número “igual, o un poco más alto” que marzo, precisan allegados al Gobierno. Las fuentes definieron la situación actual como crítica, similar a la de un paciente en terapia y “en estado reservado”.

La posibilidad de que pase a una “sala común”, agregan, dependerá de la flexibilidad del Fondo Monetario Internacional (FMI) de cambiar el esquema de pagos del actual programa, a partir de la negociación que encarará la delegación del ministro de Economía, Sergio Massa, en Washington desde el viernes.
En este sentido, en el equipo económico saben que, con la intervención de esta semana en el mercado cambiario, se intentó cortar la corrida cambiaria, pero saben que no se podrá volver a los valores vigentes hace un mes en las cotizaciones alternativas.
Luego del “overshooting” de los últimos días -aunque en términos reales el dólar blue está por debajo de valores de la salida del ministro Martín Guzmán- creen que un valor razonable de la cotización paralela sería entre 440 y 450 pesos.
El Gobierno cree que un valor razonable del dólar paralelo sería entre 440 y 450 pesos.
El objetivo, indicaron, es que la brecha cambiaria quede por debajo del 100%. Economía cree que, aunque sea altísima, una brecha del 70 u 80% es funcional a esta situación sin anclas fuertes. Y, en ese sentido, “el” ancla, aunque el kirchnerismo enfatice lo contrario, es el acuerdo con el FMI.
Aunque el organismo quiera -y una buena parte del mercado entienda- que la devaluación debe ser más fuerte, Economía entiende que, sin reservas, todo el efecto iría directo a una suba mayor de los precios, montado sobre una inflación que en abril ya habría alcanzado el 107% en el último año.
En este contexto, los analistas anticipan que la inflación de abril podría llegar al 7,5% aproximadamente, lo que dejará un alto arrastre para mayo debido a los movimientos del dólar.















