La tiradora Fernanda Russo fue segunda en 10 metros rifle de aire en los Juegos Panamericanos de Toronto y estuvo a una décima de forzar el desempate por el oro
anadá.- En la noche anterior entró en pánico: "Yo no tengo que estar acá. No es mi espacio", le dijo y no le respondió más el whats ap, furiosa. No le interesaba ninguna palabra de aliento de Luis Alberto, o Tito, como conocen al padre de Fernanda Russo en La Rioja. Un día después, la atleta más joven de la delegación argentina en los Juegos Panamericanos de Toronto ganó la medalla de plata y estuvo a sólo una décima de forzar un desempate por el oro. Sumó 204.7 puntos, mientras que la mexicana Goretti Zumaya hizo 204.8. A los 15 años, además, consiguió el pasaje a los Juegos Olímpicos.
"Ay, me escribió mi papá", le cuenta Fernanda a canchallena.com en el lobby del hotel donde se alojan los tiradores, a unos 86 kilómetros del centro de Toronto. Su whats ap está repleto de mensajes. "41", precisa la tiradora nacida en Córdoba pero que se mudó con su familia a La Rioja, a los seis meses de vida. Ni bien cruza la puerta del Nottawasaga Resort, los besos, las felicitaciones, las palmadas y las lágrimas no cesan. Cuando tenía 10 años, su padre la llevó a un polígono de tiro en La Rioja. Desde entonces, jamás dejó de empuñar la carabina. "Al primer día me enganché y listo", recuerda Fernanda y el relato se interrumpe. Le consultan si es atleta, si compite. La juventud de Russo atenta contra ese verosímil. Balbucea tímidamente que sí. "Mostrale la medalla", le dice Ariel Martínez, entrenador nacional de tiro. Fernanda lo hace. Su interlocutor se sorprende y la felicita. Agradece las palabras, y admite que tanto reconocimiento no está en el ADN de su carácter: "No me hago mucho la idea. No es mi perfil. Es que no vine a ganar una medalla. Vine a hacer experiencia. Mi objetivo era ganar una medalla en Lima 2019", confiesa.
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