La Dra. Mariela Guasti tiene la misión de hacer llegar el procedimiento de medicina regenerativa a América Latina.
Su objetivo: mejorar la calidad de vida y facilitar el retorno de los deportistas a sus disciplinas.

El mundo avanza. Lo mismo sucede con la medicina, que con el paso del tiempo generó cambios sustanciales en la vida de las personas. Una situación similar atraviesa la medicina deportiva, que gracias a nuevos métodos que surgieron con el paso de los años mejoró el rendimiento de los atletas y les permite extender su vida útil ligada al alto rendimiento.

La médica remarcó el valor de conseguir sumar un nuevo avance en la medicina regenerativa relacionada al deporte. “El esfuerzo que hicimos en traer la técnica y el plan de desarrollo que seguimos impulsando en articulación con otras ramas de la ciencia nos coloca a la vanguardia en las terapias regenerativas y nos equipara con el mundo desarrollado, ya que no existe hasta el momento en Latinoamérica ningún otro tratamiento aprobado por la Administración de Alimentación y Medicamentos de EEUU que pueda brindar estos resultados”.“Esto coloca a la Argentina como el primer país capaz de transferir estos conocimientos en colaboración directa con su creador”, agregó Guasti, especialista en medicina interna y en estadística para ciencias de la salud, que además posee un Máster en ecografía músculo esquelética.
Experta en química analítica, esta profesional de la salud se dedica a la investigación en áreas de desarrollo de alimentos y medicamentos desde hace más de dos décadas, lo que le permitió impulsar su propia búsqueda de nuevas soluciones en la medicina regenerativa.
Su inquietud en la materia la llevó a encontrarse con la técnica que permite mejorar la calidad de vida y facilitar el retorno de los deportistas a su disciplina después de sufrir lesiones, según la experiencia recabada por la clínica española del doctor Guillén, que trató a todo tipo de deportistas, desde futbolistas de los planteles del Real Madrid, del FC Barcelona, el Inter de Milán y hasta a jugadores que pasaron por la selección argentina. “El implante de condrocitos autólogos se hace desde el año 1996 con métodos más rudimentarias. La técnica ICC es la última generación y por eso la más eficaz”, indicó la especialista.















