La reina del soul, antes de fallecer hace dos años, eligió a Jennifer Hudson para protagonizar una película sobre su vida, titulada 'Respect', que se acaba de presentar

El próximo mes se cumplen dos años desde que la voz de Aretha Franklin se apagó. Tenía 76 años cuando falleció por un cáncer de páncreas. Su funeral fue todo un evento y una demostración de lo que su talento supuso para la música, especialmente para el género soul. Celebrado en Detroit, duró ocho horas, se cantaron temas de góspel y asistieron políticos, artistas y activistas, además de sus seguidores más incondicionales. Previo a las exequias, sus restos fueron expuestos en lugares icónicos de la ciudad, cada día con un atuendo diferente, propio de una gran diva.
Pero detrás de una gran estrella hay una trágica historia. La vida de la cantante no siempre estuvo repleta de glamour y admiración por parte de los fans. Su historia es la de una mujer afroamericana nacida en los años cuarenta, que tuvo que hacer frente al racismo y el machismo, y que dejó de ser una niña a los 12, cuando dio a luz a su primer hijo. Ahora su vida es recordada y homenajeada gracias a la película Respect, dirigida por Liesl Tommy y protagonizada por Jennifer Hudson. De acuerdo con el tráiler, la cinta aborda la infancia de la artista, su fama, su vida personal y su lucha por los derechos civiles.
Aretha Franklin no sólo suscitó admiración entre otros artistas, como Hudson. Tenía seguidores hasta en la política. Uno de ellos fue Barack Obama.

En su investidura, celebrada en enero de 2009, la cantante fue partícipe de un día histórico para su país, pues llegaba a la Casa Blanca el primer presidente negro de Estados Unidos. En aquella ocasión Franklin interpretó el tema patriótico My Country Tis of Thee. Pero la actuación que de verdad llegó al corazón de Obama fue la de 2015 en el Kennedy Center, durante un homenaje a la compositora Carole King. Allí entonó uno de sus mayores éxitos: (You make me feel) Like a natural woman. El público no paró de cantar con ella y aplaudirla. Lo que nadie se esperaba es que al mismísimo presidente se le saltaran las lágrimas.
Tras conocer la noticia de su fallecimiento, Obama escribió en Twitter: “En su voz podíamos sentir nuestra historia, toda ella y en cada sombra: nuestro poder y nuestro dolor, nuestra oscuridad y nuestra luz, nuestra búsqueda de la redención y nuestro respeto duramente ganado”. Una dedicatoria de lo que supuso el legado de Aretha Franklin para la cultura y la sociedad.















