Los resultados fueron examinados hoy en la Conferencia de la Sociedad de Oncología Clínica de Estados Unidos, en Chicago y publicados por la revista cientifica New England Journal of Medicine.
El estudio es el más grande de su tipo sobre tratamiento de cáncer de mama y se prevé que los resultados eviten la quimioterapia a 70.000 pacientes cada año en Estados Unidos.
"El impacto es enorme", dijo el jefe del estudio, el doctor Joseph Sparano, del Centro Médico Montefiore en Nueva York y director asociado de investigación clínica en el Albert Einstein Cancer Center. "Es la prueba de tratamiento de cáncer de mama más grande (10.273 mujeres) y el primer ensayo de medicina de precisión jamás realizado".
El estudio fue financiado por el Instituto Nacional del Cáncer y varias fundaciones vinculadas a temas de salud, así como a través de recaudaciones.
Según Soprano, la mayor parte de las mujeres con cáncer de mama no necesitan tratamiento más allá de la cirugía y la terapia hormonal. "La mayoría de las mujeres recibe quimioterapia en forma innecesaria", aseguró.
Según el ensayo clínico, esos datos "evitarán a miles de mujeres los efectos secundarios de ese tratamiento" y "proporcionan tranquilidad a los médicos y pacientes, que pueden usar la información genómica para tomar mejores decisiones de tratamiento".
"En términos prácticos significa que miles de mujeres serán capaces de evitar la quimioterapia y sus efectos secundarios, al tiempo que lograrán excelentes resultados a largo plazo", destacó el oncólogo de esta asociación, Harold Burstein.
Por su parte, Javier Cortés, oncólogo del Hospital Ramón y Cajal de Madrid, explicó que el estudio se refiere a "pacientes con tumores hormonopositivos, HER2 negativo y ganglios negativos".
"Es un gran avance", subrayó el también miembro del equipo del Instituto Oncológico Baselga.
















