Este tipo de acciones y actitudes desvirtúan la lucha que llevaron adelante muchos vecinos en una genuina y más que entendible oposición al aumento de la tarifa de transporte de pasajeros.
Son acciones como estas las que hacen que estos movimientos pierdan el favor y la simpatía de la gente.
El edificio del Concejo Deliberante es un altar de la democracia, y nos pertenece a todos... y es de todos el dinero que habrá que destinar al arreglo de las paredes vandalizadas.
















