Se va febrero y empieza a acercarse inexorablemente el día en que se termina la reglamentaria gracia de los 100 días para los nuevos gobiernos.
La semana termina con importantes avances tanto a nivel nacional como provincial sobre todo en el cierre de las paritarias docentes.
Por primera vez en años, las clases comenzarán con normalidad en todo el país después de un llegar a un acuerdo histórico del que se desprende la trágica realidad de una inflación cercana al 40% que carcome el salario de los trabajadores.
Con el acuerdo los docentes obtuvieron un aumento que a mitad de año completará el 40%, y con esta negociación se sella el posible destino de las siguientes paritarias que llenarán los titulares de marzo.
La visita de Hollande a nuestro país confirma el rumbo de una nueva relación con el mundo civilizado -rumbo que había iniciado con la visita del primer ministro Italiano Matteo Renzi y la participación de Mauricio Macri en el Foro de Davos donde hubo Reuniones con hasta con Cameron- y Argentina vuelve saludablemente al eje Washington - Londres - Paris - Roma - Buenos Aires, en contraposición con el eje Caracas - Teheran - La Habana - Moscu - Beijing, que signó a la gestión anterior.
Este mes visitará la Argentina el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, en una fecha considerada como "delicada", por algunos, como una "provocación", por otros, pero por la mayoría una fecha tan buena como cualquier otra para retormar el diálogo y las relaciones bilaterales tirantes con la potencia del Norte.
Justamente, a solo casi tres meses del nuevo gobierno, la grieta que demarca la división entre los argentinos sigue dando muestras de lo ancha que es y en cada lado de la vereda hacen interpretaciones sobre los hechos según su óptica y conveniencia.
Ya hubo en la anterior semana muestra de ello en cuanto a las interpretaciones que hubo en torno al gesto que tuvo el Papa Francisco en cuanto al envío de un rosario bendecido para la líder social tupaquera detenida Milagro Sala.
Fanáticos hay de los dos lados, y hubo quienes interpretaron una "reprochable" convalidación o empoderamiento de la lider tupaquera, hubo interpretaciones que llegaron hasta a ver una intromisión del Papa en los asuntos internos argentinos. Y del otro lado hubo interpretaciones similares festejadas como mensajes de desaprobación del pontífice hacia el presidente y el gobernador Gerardo Morales.
Muy pocos fuimos los que solo vimos en el gesto de Su Santidad nada más que el cumplimiento de su función de líder espiritual y tuvo cuidado de no enviar una carta a Milagro Sala -lo que si hubiera sido un gesto inequívoco de apoyo dependiendo el contenido-. Tampoco opinó públicamente de su situación procesal. Simplemente le envió un implemento de oración, como instándola a orar en los momentos de tribulación que vive.
Quienes se rasgaron las vestiduras con el envío del rosario, curiosamente nunca criticaron el hecho de que el Papa haya visitado cárceles con presos peligrosos condenados, y que hasta les haya lavado y besado los pies en el mayor gesto de humildad desplegado por Francisco.
Luego de la reciente visita de Mauricio Macri, acompañado por los gobernadores de Salta, Mendoza y Tierra del fuego, vuelven a aparecer las interpretaciones fanáticas de los dos lados de la grieta. Ambos destacan una supuesta frialdad y protocolaridad con que Francisco recibió a Macri.
Para unos es otra muestra de la desaprobación del Pontífice para con el presidente del capitalismo, del ajuste y los despidos; y para otros es un distrato al que no sometió a ninguno de los líderes mundiales que hasta ahora han visitado al Santo Padre en el Vaticano.
Nadie repara en el hecho de que se trata del encuentro de dos jefes de Estado, no el de dos compadres o dos argentinos que se juntan a comer asado y tomar unos vinos.
La recepción que dio Francisco a Macri en la Biblioteca del Vaticano en lugar de la residencia de Santa Marta también llena las páginas de las notas de opinión para deleite de ambos lados de la grieta. Para ambos fue una muestra más de frialdad, la que obviamente es festejada o criticada según de qué lado se esté.
Lo cierto es que una recepción en la Biblioteca, en el protocolo vaticano es un gran honor, coinciden los especialistas en política vaticana. En lo personal creo que tanto Macri como el Papa prefirieron y hasta tal vez coincidieron en que el encuentro sea así: formal y austero, en vez de los circos que hizo Cristina Kirchner cuando visitó a Francisco acompañada por representantes de La Cámpora como si se tratara de una excursión estudiantil.
El gesto adusto del papa también fue objeto de interpretación. Sin embargo nadie ha reparado en que el Papa se acaba de recuperar de una enfermedad.
Un gesto que los críticos de Francisco no tuvieron en cuenta, es que el Papa alteró el protocolo pontificio al recibir a Juliana Awada en la comitiva. Según el protocolo vaticano, las esposas que no son casadas por la Iglesia son recibidas aparte. Francisco recibió a la pareja presidencial en la misma ceremonia.
Pienso que los argentinos padecemos de un excesivo chauvinismo y tendemos a interpretar los hechos desde una óptica muy argentina. Vemos e interpretamos al mundo desde nuestro lugar en él con mucha subjetividad. A esto se suma el aderezo político, y a veces vemos fantasmas y problemas donde no los hay.
Francisco no vendrá éste año a Argentina, como se creía y había dado a entender con anterioridad.
En nuestra provincia el gobierno de Gerardo Morales avanzó igual -y hasta casi en los mismos términos procentuales- que lo hizo Nación con la paritaria docente, y será la primera vez en muchos años que las clases comenzarán con normalidad.
La realidad gremial de los próximos días estará signada y marcada por el acuerdo paritario logrado con los docentes. Seguramente los frentes estatales no pedirán menos, sino que esos porcentajes logrados en la negociación serán el piso. Seguramante el gobierno tampoco ofrecerá mucho más.
La realidad política sigue marcada por la interna peronista. La Justicia Electoral resolvió convalidar la suspención de las internas, aportando a la incertidumbre que se vive en un partido que quedó fragmentado tras las pasadas elecciones, donde la gran masa electoral que permitió la elección del gobernador Morales concurrió a las urnas por fuera de la estructura y boleta partidaria.
Si bien se habla de dos sectores principales en pugna, el fellnerismo y el haquimismo, no es menos cierto que hay otros sectores que no están en ninguna de esas dos veredas que también quieren aparecer como alternativa a pesar de que algunos medios los emparentan con uno u otro sector.
Tal es el caso de José Luis Martiarena y Rodolfo Tecchi, quienes aspiran a la presidencia por fuera de los núcleos de Eduardo Fellner y Carlos Haquim, pero cierta prensa local se empecina en presentarlos como aliados del fellnerismo.
Hubo rumores de una supuesta capitulación de parte del sector encabezado por Guillermo Jenefes, aunque eso todavía no se ha traducido en acciones o gestos inequívocos que apunten a que se ha llegado un acuerdo que permitirá las anheladas elecciones.
Desde el sector liderado por el vicegobernador se insiste en la necesaria normalización del partido, con elecciones claras y abiertas para todos los miembros del partido, especialmente para aquellos que habían sido suspendidos o que se alejaron del seno del justicialismo debido a las prácticas autoritarias de una conducción que lleva años de prórroga impidiendo la democracia interna de la herramienta electoral del peronismo.
Por lo pronto, las elecciones internas previstas para el 20 de marzo quedaron suspendidas y según ha advertido el vicegobernador Carlos Haquim, si no hay internas hasta el 30 de marzo el Partido Justicialista podría quedar sin personería jurídica. Algunos analistas coinci9den en que esta situación es una confirmación de una eventual intervención partidaria, hecho que nuevamente dejará un sabor amargo en aquellos que aspiran a la normalización de la situación interna, y permitirá una vez más a la actual dirigencia salirse con la suya y quedarse con los cargos que corresponden a la Oposición.
En tanto en Casa de Gobierno se produjo un sorpresivo alejamiento del encargado de prensa del gobierno de Gerardo Morales. Carlos Huari, quien había sido designado como Secretario de comunicación y Gobierno Abierto en diciembre, muy conocido por su dedicación y esfuerzo en lo que fue la estrategia comunicacional tanto de la UCR como de Cambia Jujuy, un jugador clave en el hecho de que hoy sea Gerardo Morales nuestro gobernador, decidió presentar renuncia y se aleja del equipo al que ayudó y con el colaboró durante años.
El gobierno de Morales ya ha designado como su reemplazante a la licenciada Atlante, quien hasta ahora fue la encargada de prensa del bloque de senadores radicales en el Congreso de la Nación. Se trata de una profesional de área, aunque es prácticamente desconocida en nuestra provincia.
Se ha escuchado rumores de de rispideces y desencuentros en el equipo de Morales, producto de celos políticos y otras razones, que podrían terminar en nuevos alejamientos y renuncias.
No debería ser nada extraño en lo que se trata de una de las primeras experiencias de gobierno de coalición o alianza que gobierna nuestra provincia, muy acostumbrada al partidismo y al personalismo de los ejecutivos.
Aun con estos supuestos contratiempos, el equipo de Gerardo Morales supo hacer frente con éxito y pericia a estos primeros días de gobierno en los que se han corregido una serie de problemas de la provincia, producto de la herencia anterior.
Gerardo Morales con mucha prudencia y tolerancia logró desactivar y desmantelar al "Estado paraleleo" que significaba el poderío de la Tupac Amaru entre las organizaciones sociales, hecho que estaba desvirtuando la razón de ser de estas asociaciones.
No solo logró poner en caja a muchas de esas organizaciones, sino que se ha trabajado en pos de la regularización de las transacciones que antes se hacían sin bancarización ni control, además de dignificar a los miembros de dichas organizaciones que antes eran utilizados con fines políticos debido que se los mantenía como rehenes de la situación de pobreza de la que son víctimas.
Seguramente, ésta exitosa negociación con los docentes y con haber devuelto el orden, la dignidad y la tranquilidad a los jujeños, Gerardo Morales llegará a su primer discurso inaugural de las sesiones ordinarias de la Legislatura airoso y con otros importantes logros bajo el brazo.
En ésta semana una vez más fue puesta a prueba la cintura política del gobernador Gerardo Morales tras conocerse nuevos hechos de usurpación de viviendas y tierras en nuestra provincia. Más allá de que desde alguno sectores señalaron un lerdo accionar de la justicia ante la usurpación ocurrida en predios que pertenecen a la Tupac Amaru, o que desde otros sectores se denuncie represión, lo cierto es que hubo una inmediata respuesta de parte de las autoridades, y el desalojo se produjo en forma pacífica y sin mayores incidentes.
La profesionalidad con que actúa la fuerza policial es digna de resaltarse pues el ministro Ekel Meyer se asegura de que se cumplan con los protocolos y todo se haga apegados a los reglamentos. Por otra parte cabe resaltar el hecho de que el gobierno de Morales cumple con lo prometido en campaña, cumple con la ley y se recuerda a quienes usurpan que el gobierno no dialogará con nadie en éstas condiciones.
En tanto la situación de Milagro Sala, hoy detenida sigue de mal en peor, pues semana a semana, y a veces día a día, se van conociendo detalles de los manejos de los fondos públicos y de otras actividades supuestamente ilegales que le van complicando la situación procesal.
Si bien hay instalado un debate, casi a nivel nacional e internacional, sobre la legalidad de su detención y sobre su encarcelamiento, lo cierto es que la opinión pública jujeña acompaña al gobernador en lo que se percibe como lo más justo que se ha vivido tras 17 años del fellnerismo a cuyo calor nació y creció la influencia y el poder de Milagro Sala.
Sin embargo no deja de llamar la atención el hecho de que hasta ahora todas las miradas críticas y del análisis se concentran en ella y no en sus cómplices, especialmente aquellos funcionarios tanto a nivel nacional como provincial que fueron los facilitadores de las irregularidades por las que se la acusa.
La Justicia Federal deberá resolver en los próximos días el tema de su encarcelamiento.
Así se nos fue febrero, un mes que como dice el título de ésta columna semanal estuvo plagado de interpretaciones y lecturas de los hechos según dónde se esté parado en la grieta que divide a los argentinos y a los jujeños.
























