La Cancillería israelí rechazó este jueves la decisión gala de etiquetar los productos provenientes de los disputados territorios de Cisjordania, Jerusalén Este y los altos del Golán por considerar que no son parte de Israel.
"El gobierno de Israel condena la decisión de aplicar la instrucciones de la Comisión de la Unión Europea sobre etiquetado de productos israelíes que provienen de más allá de las de las líneas de 1967", sostiene el comunicado difundido por el Ministerio de Relaciones Exteriores israelí.
"Israel lamenta que justo Francia, donde hay una ley contra el boicot, fomente estas medidas, que pueden ser interpretadas como un espaldarazo a grupos radicales y al movimiento de boicot contra Israel", agrega la nota.
La decisión de Francia sigue las directrices aprobadas en 2015 por la Comisión Europea, que obliga a los países miembros del bloque comunitario a indicar la procedencia de los productos que fueron elaborados en esos territorios.
La Unión Europea considera que los territorios en disputa no forman parte del territorio soberano de Israel por lo que cualquier producto que provenga de los asentamientos no debería ser etiquetado como industria israelí.
Israel acusó a Francia de utilizar una doble vara y "olvidarse de otros 200 conflictos territoriales mundiales que hay hoy en el mundo", informó la agencia de noticias EFE.
Además, fuentes diplomáticas que hablaron bajo condición de anonimato opinan que el anuncio galo está relacionado con los obstáculos de Francia para convocar una conferencia internacional sobre el conflicto palestino israelí.















