En la ceremonia oficiada por el arzobispo Mario Poli, el jefe de Gobierno y candidato presidencial fue la presencia más destacada. Con lugar reservado en primera fila solo para ellos, en varios momentos Macri tomó cariñosamente de la mano a su esposa. Tras las palabras de Poli, le alcanzaron un micrófono para que leyera una oración.
“El otro debe ser un adversario, no puede ser un enemigo”, sostuvo el cardenal Poli –sucesor del ahora Papa Jorge Bergoglio- ante la mirada de Macri. Al término del Tedéum se cantó el Himno, el arzobispo lanzó vivas a la Patria y acompañó a Macri hasta la salida de la Catedral. En la Plaza de Mayo ya había desde la mañana temprano centenares de militantes kirchneristas llegados para el acto de la tarde. Macri saludó y enseguida se metió en su auto oficial.
Además del jefe de Gobierno, en el Tedeum porteño se vio al secretario general Marcos Peña, a los ministros Guillermo Montenegro y Estaban Bullrcih, a la diputada Patricia Bullrich, al ex legislador Fernando de Andreis, el jefe de bloque de Diputados Federico Pinedo y el ex embajador en Estados Unidos Eduardo Amadeo.
Donde hizo declaraciones Macri fue en Parque de los Patricios, un rato antes, tras encabezar el acto organizado por el gobierno de la Ciudad. Allí lamentó los dos Tedeum por separado, con la presidenta Cristina Kirchner haciendo el suyo en Luján. “El año pasado lo habíamos logrado. No sé por qué volvió a Luján. Lo lamento”, sostuvo Macri.
También opinó sobre el triunfo K en las PASO del Chaco, que consideró que respondió a “una realidad local. A nivel nacional se va a discutir otra cosa que en las provincias”.
La ceremonia empezó en el nuevo edificio del Gobierno porteño. Allí Macri saludó a la formación del Regimiento de Patricios y fuerzas de seguridad –gendarmes y policía Metropolitana- que enseguida hizo un breve desfile hasta el Parque. Allí el alcalde izó la Bandera mientras la Banda de Patricios ejecutaba el Himno.
CRISTINA EN LUJÁN
La presidenta Cristina Kirchner llegó a la Basílica de Luján, para encabezar el Tedeum, en el marco del cierre de los festejos por el 25 de Mayo.
La mandataria recorrió las instalaciones del templo, que ha sido restaurada, y fue recibida por el gobernador de la Provincia de Buenos Aires y precandidato presidencial, Daniel Scioli.
Cristina participa del tradicional tedeum, que dará el arzobispo Agustín Radrizzani, acompañada del vicepresidente Amado Boudou y todo su Gabinete. Por la tarde, la jefa de Estado cerrará con un acto en la Plaza de Mayo.
El prelado Radrizzani llamó a encarar esta "nueva etapa" de la patria y "cultivar la convivencia en todos los argentinos, solidaridad, mayor justicia social y participación de todos en los proyectos comunes" y alentó a promover iniciativas "más amplias y generosas" en favor de lo más humildes.
Además, agradeció a Néstor y Cristina Kirchner por los cambios "en nuestro querido santuario, que luce como en los momentos de su inauguración". Luego, leyó unas palabras del Papa Francisco instando al "diálogo".
"Caminemos juntos, cuidémonos los unos a los otros. Cuídense entre ustedes. No se hagan daño. Cuídense. Cuiden a los niños, cuiden a los ancianos. Que no haya odio, que no haya peleas. Dejen de lado la envida, no le saquen el cuero a nadie, dialoguen", subrayó citando al pontífice argentino.
Por su parte, el jefe de Gobierno, Mauricio Macri, lamentó la celebración dividida y encabezó el tedeum en la Catedral Metropolitana.
Junto al Monseñor Radrizzani acompañaron la ceremonia las cuatro religiones en la palabra de sus representantes: Monseñor Kissag Mouradian; Arzobispo de la iglesia Apostólica Armenia, Sheij Abdelnaby Elhefnawy, del Centro Islámico de la República Argentina, Pastor Flores de la Iglesia Evangélica y Bettina Manasowicz por el judaísmo.















