
De los estudios científicos de siniestralidad surge que las causas se deben al factor humano, entre ellos el consumo de alcohol y/o estupefacientes a la hora de conducir, la falta de cinturón de seguridad, casco reglamentario y el exceso de velocidad. A pesar de que los operativos de control integral se incrementaron, no se registra la disminución de incidentes viales y resulta alarmante la cantidad de alcoholemias positivas detectadas en 2018, con 1.870 actas, en 5.561 vehículos controlados.
El Ministerio de Seguridad de la Provincia, a través de políticas públicas de prevención busca generar un efecto disuasivo en las personas a la hora de conducir para que no cometan ningún tipo de infracción y de hacerlo enfrenten un mayor costo del pago de infracciones graves.















