El presidente de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos explicó ayer que para el organismo de la OEA, el Estado argentino incumplió con la cautelar de protección de vida a Milagro Sala. Y volvió a decir, como en la audiencia privada con las partes, que el Estado es el responsable.
“La Comisión considera que la medida dispuesta está en este momento incumplida”, dijo Francisco Eguiguren. “Y siendo que la medida cautelar está referida a la protección, la vida, integridad y estabilidad física, psíquica y emocional de Sala, todo Estado es responsable por la seguridad e integridad de las personas privadas de libertad. Lo que digo es evidente, y lo sabemos todos, pero lo digo: la vida e integridad de la señora Sala es responsabilidad del Estado”.
Eguiguren habló en el marco de la conferencia de prensa brindada por los integrantes de la CIDH al concluir el 165 período de sesiones en Montevideo. En la conferencia, con poquísimos medios de prensa uruguaya y sólo algunas agencias extranjeras, las preguntas se concentraron en los casos de Argentina.
–Sobre Milagro Sala –comenzó este diario–: ¿qué acción puede tomar la CIDH para que se cumpla la cautelar que se viene exigiendo?
–La CIDH otorgó a fines de julio una medida cautelar a favor de la señora Milagro Sala –dijo Eguiguren. En ese momento se encontraba –y ahora de nuevo– internada en el centro Penal del Alto Comedero. La Comisión dispuso que las condiciones –no materiales–, sino de vigilancia, seguimiento, hostigamiento que sufría en esa detención, así como otro tipo de situaciones, sanciones disciplinarias, abundancia de procesos judiciales y demás, producen un cuadro de deterioro físico, emocional, psicológico y moral de esta persona privada de libertad.
Por lo tanto, la CIDH otorgó la medida en el sentido que el Estado debía otorgar alternativas a la prisión porque ponía en riesgo su continuidad física, psíquica, moral e incluso su vida. Ya por ese deterioro se había autolesionado. Se propuso el arresto domiciliario o una libertad con vigilancia electrónica. La Comisión vio con satisfacción que la señora fuera trasladada a un arresto domiciliario, más allá del debate sobre las condiciones del lugar.
Lamentablemente, poco después esta medida ha sido revocada por las autoridades de Jujuy. Sabemos que se ha pedido la revocatoria de la decisión y que el tema no está cerrado. El miércoles tuvimos una reunión de trabajo con peticionarios y representantes del Estado. Pese a que fue una reunión privada, les puedo decir que hemos recibido ya información del Estado nacional, que hay preocupación y seguimiento, y del lado de los peticionarios, señalaron que la medida se encuentra incumplida y expresaron su preocupación por la vida y la salud con un cuadro que ha regresado.
Yo empecé la audiencia diciendo algo que puedo decir aquí: que para la Comisión Interamericana en este momento la cautelar se encuentra incumplida por las autoridades. Por razones de tiempo no ha habido posibilidad de acordar un pedido concreto con mis colegas, pero puede llegar en cualquier momento, tanto pedido por las partes o por nosotros, con nuestros criterios con la medida cautelar actualmente incumplida.
–¿La CIDH está preocupada por la vida de Milagro Sala?
–Nosotros hemos dictado la medida cautelar que por nuestra parte se mantiene vigente, y la preocupación, sin duda también. Una cosa es proteger la vida de una persona de un modo que ayude no sólo a proteger su vida e integridad, sino a contribuir a su tranquilidad, paz espiritual y material. Y otra cosa es, en nombre de proteger la vida, someterla a condiciones y condiciones que agudizan las condiciones de detención. Sí, y estamos muy atentos a la situación. Y confiamos. Los Estados son responsables de la seguridad e integridad de las personas privadas de libertad.

















