Se trata de un instrumento de precisión creado para medir señales del cosmos, que forma parte de una extensa colaboración internacional. Al evento de lanzamiento asistirán funcionarios, científicos argentinos y expertos extranjeros.
Por Tania Braum

Tras un extenso esfuerzo de cooperación que involucró a la comunidad científica internacional, al Estado nacional y a organismos provinciales, este miércoles tendrá lugar la inauguración del observatorio e instalaciones del proyecto QUBIC en la localidad salteña de Alto Chorrillos, situada a 4.980 metros de altura.
A la ceremonia y conferencia de prensa asistirán funcionarios, como el ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Nación, Daniel Filmus; la presidenta del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), Ana Franchi; la presidenta de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA); y el ministro de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología de Salta, Matías Cánepa; entre otras autoridades.
QUBIC (Q&U Bolometric Interferometer for Cosmology, por sus siglas en inglés) es un proyecto de cosmología experimental ideado para medir propiedades de la polarización del fondo de radiación cósmica, que podría revelar la presencia de ondas gravitacionales producidas en las primeras etapas del Big Bang.
El proyecto surgió de una colaboración que involucró a 130 investigadores e ingenieros de distintos países: además de la Argentina, formaron parte Francia, Italia, Reino Unido e Irlanda. El instrumento se desarrolló en Francia entre 2008 y 2018, y fue probado en ese mismo laboratorio entre 2019 y 2020.
Además de la Argentina, formaron parte de la iniciativa Francia, Italia, Reino Unido e Irlanda.
En julio de 2021, el telescopio llegó a la Argentina y fue trasladado al Laboratorio de Integración en la Regional Noroeste de la CNEA (especialmente construido para tal fin) en Salta, donde se ensambló, se puso en funcionamiento y se testeó a lo largo de un año. La instalación del instrumento demandó varias semanas de trabajo dedicadas a la integración y el análisis de sus subsistemas, que finalizaron con la colocación del telescopio en la montura de observación.
Así, QUBIC ya está operativo y en condiciones de comenzar a adquirir datos para calibración. Para lograr esto, fue necesario no solo construir los caminos de acceso, instalar el albergue y domo en donde está alojado el aparato, sino también llevar energía y comunicaciones al sitio.
Varias instituciones están involucradas en el proyecto: el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Nación; el Ministerio de Economía nacional; la CNEA; el CONICET; la Universidad Nacional de La Plata; la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE); el Ente Nacional de Comunicaciones (ENACOM); el Ministerio de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología de Salta; la Secretaría de Modernización del Estado salteña; la Intendencia de San Antonio de los Cobres; la Intendencia de Tolar Grande; la Universidad Nacional de Salta; y el Gobierno de Salta.

Además, intervinieron especialistas locales, del Instituto Argentino de Radioastronomía (IAR), quienes trabajaron en la caracterización del sitio elegido para el proyecto: la Puna salteña, específicamente en Alto Chorrillos, cerca de San Antonio de los Cobres.
Por qué nació QUBIC
A pesar del progreso alcanzado en las últimas décadas en la comprensión del universo, aún quedan varios enigmas sin solución, como los relacionados con la materia oscura, la energía oscura o lo que sucedió en los primeros momentos.
QUBIC combina la sensibilidad de detectores bolométricos, enfriados a -273°C, con la precisión de la técnica interferométrica y la posibilidad de espectro-imagen: la medición simultánea del color de cada pixel permite sustraer modos B no primordiales, que buscan probar este momento del universo primitivo.
La iniciativa compite con otros proyectos de cosmología observacional de los Estados Unidos, China y el proyecto de satélite japonés (con una importante contribución europea). Sin embargo, ninguno de estos telescopios pueden compararse con QUBIC en lo que hace a las posibilidades que brinda la interferometría. En ese sentido, el proyecto intenta abordar esos primeros instantes del cosmos. La teoría de la inflación cosmológica se propuso en los años '80 para explicar la geometría plana y la extrema homogeneidad del espacio-tiempo.
La colaboración QUBIC se posiciona en un tema de alto impacto en cosmología, y en particular a la Argentina.
Aunque todas las observaciones hasta la fecha son compatibles con la teoría, todavía no existen pruebas directas de lo que realmente ocurrió. Los cálculos muestran que debería haber pequeños rastros en forma de ondas gravitacionales primordiales, con una huella en el fondo cósmico en forma de cierto tipo de polarización de la radiación, que ningún otro mecanismo primordial podría producir.
Si se detectan modos B primordiales será una prueba directa de la fase de inflación, un resultado importante en cosmología con profundas consecuencias para la física de partículas. Si bien el descubrimiento final tendrá que ser confirmado de forma independiente por varios grupos, la colaboración QUBIC se posiciona en un tema de alto impacto en cosmología, y en particular a la Argentina.















