A la mayoría de quienes habían ido a la Justicia para que se les permita ingresar los productos con el sistema anterior, ahora tienen dificultades para cargar una nueva solicitud.

El Gobierno ya había avisado que el SIRA incluía un nuevo filtro denominado "Perfil de Riesgo", que tendría en cuenta si la empresa había sobrefacturado o había recurrido a Tribunales con "prácticas abusivas" para conseguir que les liberan los dólares para importar. Esa instancia de análisis está detallada en la resolución que puso en marcha el nuevo sistema. Y es justamente ese artículo el que aparece en la leyenda de los importadores junto con la palabra error: "Usted se encuentra comprendido en los alcances del Art. 7 inciso b de la resolución 5271 - Cautelares".
El rechazo en el sistema que recibieron los importadores generó consultas entre los despachantes de aduana, que fueron a pedir explicaciones a los funcionarios de la AFIP. Desde la Aduana informaron que no se trata de ningún error de software. Estaban muy conscientes de que el nuevo sistema iba de dejar a varias firmas sin posibilidades de operar.
"Son empresas que tienen observaciones y que están siendo investigadas por uso abusivo de cautelares. Desvirtuaron el régimen de cautelares, que requiere que haya un peligro de demora (si no se permite la importación), y eso no sucedió. Hubo estafa procesal. Las cautelares fueron por telas, por neumáticos, por toallas. Fueron presentadas para sobre stockearse", sostuvo Guillermo Michel, titular de la Aduana, al ser consultado.

Lo que busca el Gobierno ahora es que las compañías desistan de las cautelares. Michel dice que ya hubo muchas grandes empresas que lo hicieron y que la Justicia también está declarando abstractas demandas (porque ya no existe el anterior sistema de importación contra el cual se hizo la presentación).
Si la compañía no quiere abandonar su reclamo judicial y cree que es justo, deberá ir a la Aduana y hacer un descargo que pruebe lo contrario, que se trataba, por ejemplo, de un insumo industrial sin el cual no puede seguir produciendo. Pero Michel opina que ninguna cautelar cumplía con los requisitos de la ley y que muchos jueces fueron engañados.
Los importadores llegaron a presentar 4.600 cautelares por US$ 1.800 millones. Así que el proceso para desarmar esa maraña judicial llevará tiempo. Mientras que el Centro de Despachantes tendrá esta tarde un zoom con sus miembros para explicarles qué deben hacer quienes quedaron fueron del SIRA, crece otra queja: que el sistema viene lento con las aprobaciones.















