Viajará a Washington para retomar la negociación técnica con el FMI. El economista fue recomendado por Lavagna y es crítico del kirchnerismo.

El economista Gabriel Rubinstein asume como viceministro de Economía con el desgaste que le provocaron sus declaraciones en redes sociales y su forma de referirse a Cristina. Después de haber pedido disculpas y saldar la interna del Frente de Todos, Rubinstein llega para dar una señal al exterior y a los mercados locales.
Su trabajo más importante será el reordenamiento fiscal, la coordinación de las medidas del equipo económico, los recortes a los subsidios a la energía, el congelamiento de personal del Estado (en su propia cartera sufrió el recorte y redireccionamiento de personal a otras áreas del Ministerio) y el control de caja.
Gabriel Rubinstein volverá a armar las valijas. Después de haber regresado de un viaje a EE.UU hace 11 días, el economista se empezó a preparar días atrás para volar a Washington esta semana o la próxima para reunirse con las autoridades del FMI. Esa será una de sus principales responsabilidades como viceministro de Economía, un cargo que le habían ofrecido a principios de agosto, pero en el que fue confirmado recién este domingo por Sergio Massa, tras destrabarse aparentemente la interna en el Frente de Todos.
El consultor fue negociador ante el Fondo y representante del Ministerio de Economía en el Banco Central durante la gestión de Roberto Lavagna entre 2002 y 2005. Si hasta ahora el equipo de Sergio Massa mantuvo contactos políticos con el organismo, Rubinstein se encargará de avanzar en el intercambio técnico. Es decir, de los números y las metas de cara a la negociación de un segundo desembolso de US$ 4.000 millones, clave para cubrir la deuda con el FMI.

El último encuentro en Washington con la titular del Fondo, Kristalina Georgieva, fue encabezado a fines de julio por la ministra de Economía Silvina Batakis, quien a su regreso de ese viaje se enteró en el aeropuerto de su reemplazo por Massa. Desde entonces, los dólares paralelos retrocedieron, pero el Banco Central siguió perdiendo reservas. Recién la semana pasada, volvió a comprar divisas, aunque las cotizaciones alternativas volvieron a subir. En ese contexto inestable, se aceleró el desembarco de Rubinstein.
En una de sus recientes definiciones a través de Twitter, expresó que “lo urgente e importante en la Argentina es terminar con el desequilibrio fiscal, mejorar la credibilidad interna y externa (desde lo político) para fortalecer reservas y mantener un endeudamiento responsable”. “Bajo estas condiciones, la inflación podría comenzar a estabilizarse en niveles razonables. Caso contrario, el riesgo hiperinflacionario seguirá tocando la puerta, y cada vez más fuerte”, indicó Rubinstein.
Pese a su buena relación con el titular del Banco Central, Miguel Pesce, fuentes consultadas afirman que Rubinstein suele ser el economista más crítico en el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que mensualmente realiza la autoridad monetaria, entre los 50 analistas que participan del muestreo.















