Aquel día, en una en una situación aún muy poco clara, Matias Rivera fue denunciado por ocasionar un accidente por encontrarse en estado de ebriedad y fue imputado por atentado y resistencia a la autoridad.
Según Rivera el vehículo en el que él y tres amigos viajaban fue envestido frente a semáforo del ex aeroclub en la ruta 9 por otros dos vehículos que habían chocado entre sí.
El ex director de Juventud de la Provincia asegura que en ese momento se puso en contacto con la policía y se puso a disposición por lo cual de manera voluntaria se dirigió a la comisaria 33 a realizar la exposición policial correspondiente.
Rivera relata que en la comisaria, en medio de un maltrato constante por su insistencia a que le tomen la exposición, es que le realizan el control de alcoholemia y le piden de paso ser testigo del allanamiento de un auto a lo cual el accede de buena manera.
Una vez terminada esa colaboración, Rivera señala que insiste en que le tomen la exposición por lo cual, asegura, comienzan los insultos, maltratos y golpes por parte de los efectivos policiales que “lo arrastran hasta el patio interno de la comisaria sin mediar palabra alguna”.
Fue en este momento, señaló Rivera, “en que me identifico como funcionario público y me informan que solo estaba por averiguación de antecedentes, que en minutos salía”.
Rivera relató que en un principio el comisario de turno, de apellido Choque, le dijo que espere que en quince minutos se podía ir y que en la espera fue constantemente insultado y golpeado por un sargento de apellido Apumaita. “No obstante la salida nunca se concretó ya que fui encerrado en la celda junto a los otros alojados sin informarme porque me detenían” indicó.
Durante su alojamiento en la celda, el ex funcionario y referente de la Juventud Radical, señaló que fue testigo de otro hecho de violencia sobre un joven de 18 años que cayó por tenencia de marihuana, “los policías lo golpearon hasta que otro efectivo tuvo que intervenir para parar la situación” mencionó.
Fue en este momento, asegura Rivera, que se niega a identificarse porque no le permitían hablar por teléfono y contactarse con su abogado. Rivera asegura que en ningún momento le explicaron que le estaban armando una causa por una supuesta agresión y resistencia a la autoridad, que nunca existió.
Rivera denuncia que un agente de policía se le acerca y le dice que no debería estar encerrado y que le estaban armando una causa por miedo a que el accione legalmente contra ellos.
“Cuando llegaron mis abogados, los policías nunca quisieron identificarse”, señaló y además “al salir de ahí me doy con que se comienza a difundir algo totalmente tergiversado” explicó.
“Esta situación me ha costado el trabajo y me coloco en una situación de escarnio público que jamás imagine”, señaló el joven.
LA DENUNCIA
Ya en palabras de su abogado, el doctor Bóveda, indicó que la denuncia contra el cuerpo policial está hecha por los delitos de abuso de autoridad, incumplimiento de los deberes de funcionario público, falsedad ideológica de instrumento público, apremios ilegales y privación ilegítima de la libertad, todo ello en concurso real.
Asimismo el abogado denuncio que existen testigos de lo que denuncia Rivera y que uno está siendo intimidado por la policía por lo cual advirtió públicamente al cuerpo policial de la seccional 33 que secén en los intentos de intimidar a su testigo.
















