Hoy se celebra el Día Mundial de la Asistencia Humanitaria, que busca rendir tributo a las distintas personas que colaboran y que hasta arriesgan sus vidas para ayudar a otras, en medio de diversas crisis a lo largo y ancho del mundo. Mariela Belski es la directora Ejecutiva del Amnistía Internacional Argentina, y en diálogo con Notinor, explicó la tarea que desarrolla el movimiento en torno a los derechos humanos y la humanidad en sí.
En diciembre de 2008, la Asamblea General de las Naciones Unidas declaró el 19 de agosto como el Día Mundial de la Asistencia Humanitaria, en memoria del atentado terrorista de agosto 2003 contra la sede de las Naciones Unidas en Bagdad (Irak) que se cobró la vida de 22 personas.
La fecha busca adquirir conciencia respecto a la importancia de la cooperación entre personas, organismos, organizaciones sin fines de lucro y Estados a nivel mundial, para dar respuestas a las distintas causas de emergencias alrededor del mapa.
Hoy, se destaca la importancia que tienen los trabajadores humanitarios y el personal de respuesta sanitaria, en un contexto que tuvo y tiene como protagonista al COVID-19 y una lamentable creciente desnutrición en distintas zonas. Sin embargo, el papel del sector social –independientemente del rubro- es fundamental cuando de asistencia se trata.
No es menor mencionar que según datos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el 2021 fue el año con más violencia y con necesidades humanitarias récord.
Espacios que aportan al mundo y la injusticia como algo personal
Amnistía Internacional (AI) es un movimiento mundial de personas que hacen campaña para que los derechos humanos internacionalmente reconocidos sean respetados y protegidos. Está formada por más de 10 millones de personas que se toman la injusticia como algo personal.
“Trabajamos para mejorar y garantizar los derechos humanos a través de nuestras actividades de campaña y la solidaridad internacional. Buscamos visibilizar casos de vulneración de derechos e injusticias que suceden en Argentina y en todo el mundo. Entre ellos, los que requieren de asistencia humanitaria”, expresó Mariela Belski, directora Ejecutiva del Amnistía Internacional Argentina.
Asimismo, explicó que su trabajo “está vinculado como un aporte para la asistencia humanitaria en la investigación rigurosa e independiente de casos críticos que vulneran derechos, en la difusión de la información obtenida, comunicando hechos que corrompen a las personas en términos humanitarios, como por ejemplo la situación de personas refugiadas, migrantes y traslados forzosos de personas, e incluso de poblaciones que son víctimas de delitos ambientales”.
Respecto a la promoción y protección de Derechos Humanos, los ejes que trabaja Amnistía Internacional vinculados a la asistencia humanitaria son los derechos sexuales y reproductivos de las personas, violencia de género, tortura, comunidades indígenas, libertad de expresión y protesta social. En cuanto a la Justicia Internacional, llevan de cerca investigaciones de situaciones que afectan a las personas migrantes, refugiadas y que padecen la limitación o supresión de sus derechos económicos, sociales y ambientales.
“Una herramienta fundamental para las personas cuyas vidas corren riesgo”
Así definió Belski para Notinor, parte del rol que cumple Amnistía en la sociedad. Y agregó: “Muchas personas actualmente se ven forzadas a abandonar sus hogares por culpa de enfrentamientos armados, guerra, violencia y son perseguidas por cuestiones religiosas, étnicas, de identidad y expresión de género, o desastres naturales. En muchos casos los Estados, por acción u omisión, son responsables de la vulneración de derechos humanos que requieren asistencia humanitaria. Por ello, creemos que el trabajo de personas que arriesgan su vida para llevar ayuda y proteger a la población civil está directamente vinculado con la misión de Amnistía de luchar y trabajar para mejorar los derechos humanos a través de actividades de campaña y solidaridad internacional”.
Rigor en las investigaciones e independencia política, económica y religiosa
Para desarrollar su trabajo, Amnistía Internacional envía expertos a hablar con las víctimas, asiste a juicios en calidad de organización observadora, se entrevista con autoridades locales, mantiene contacto con activistas de derechos humanos, hace un seguimiento de los medios de comunicación locales, publica informes detallados, informa a los medios, hace públicos sus motivos de preocupación en carteles, anuncios, boletines y sitios web, se vincula con el sistema de protección de derechos.
“Junto al rigor en la investigación y a la independencia de todo gobierno, ideología política, interés económico o credo religioso, una de nuestras señas de identidad es el activismo. Las y los activistas tratan temas de derechos humanos utilizando los medios de comunicación y otros canales de difusión de información, y sobre todo movilizando la presión de la opinión pública mediante protestas callejeras, vigilias y captación de apoyos directamente en la calle”, expresó la directora Ejecutiva, Mariela Belski.
Algunas campañas vinculadas a la asistencia humanitaria
- Amnistía Internacional recientemente denunció la situación de personas cuyas vidas corrían peligro en sus países de origen por pertenecer al colectivo LGBTIQ+.
“Es una realidad que las personas LGBTIQ+ escapan de situaciones de violencia extrema, muchas veces cometidas por sus propias comunidades y familiares. Los Estados, por acción u omisión, no les protegen y hasta les criminalizan. Las personas que huyen para salvar su vida debido a su identidad y expresión de género u orientación sexual pueden ser consideradas refugiadas”, dijo Belski.
- También el movimiento visibiliza la limpieza étnica que autoridades de Etiopía están llevando a cabo contra las personas tigrianas, en el contexto de guerra de la región de Tigré Occidental. Desde el año pasado, hay un conflicto armado en Etiopía que está causando crímenes de lesa humanidad, con asesinatos, violaciones, detenciones masivas y traslados forzosos.
“Desde Amnistía Internacional exigimos que el gobierno etíope pida a las fuerzas de seguridad y a las milicias que terminen estas atrocidades, permita el acceso de organismos humanitarios -incluso a los centros de detención- y apoye las iniciativas para hacer justicia, que garanticen la rendición de cuentas de los responsables de éstos graves delitos”, señaló su directora Ejecutiva.
- Otra grave situación actual que desde AI informaron, ocurre en China, en la región de Xinjiang. Allí, cientos de miles de personas de origen uigur, kazajo y de otras minorías musulmanas son sometidas a encarcelamiento masivo, vigilancia y tortura por su condición étnica, en campos de concentración llamados centros de “transformación mediante la educación”.
“Las autoridades chinas toman estas medidas extremas para terminar con las tradiciones religiosas, las prácticas culturales y los idiomas locales de los grupos musulmanes de la región”, aseguró Mariela Belski.
¿Hay esperanza en el mundo?
Tal como indican desde Amnistía, con su minuciosa investigación y decidido trabajo de campaña, ayudan a combatir los abusos contra los derechos humanos en todo el mundo. Llevan a torturadores ante la justicia. Cambian leyes opresivas. Y liberan a personas encarceladas únicamente por expresar su opinión.
Este es un ejemplo de las tantas organizaciones, movimientos y formas de colaborar para lograr el bienestar social y humano entre todos.
Y vos ¿crees que todo está perdido?
















