Se confirmaron tres casos en residentes de la provincia de Buenos Aires, a partir de muestras tomadas entre abril y julio. El Ministerio de Salud aclaró que, por ahora, el linaje no representa un riesgo adicional sustancial.

Argentina confirmó los primeros tres casos de la variante BA.3.2 del SARS-CoV-2, identificada a través del sistema de vigilancia genómica de la ANLIS Malbrán. Según la evaluación incluida en el Boletín Epidemiológico Nacional (BEN) de la semana epidemiológica 34, el nuevo linaje no representa por el momento un riesgo adicional sustancial para la salud.
Los casos corresponden a residentes de la provincia de Buenos Aires y fueron detectados a partir de muestras tomadas entre el 26 de abril y el 18 de julio de 2026. Durante ese período se secuenciaron 21 genomas y tres de ellos -el 14%- resultaron positivos para BA.3.2. Uno de los pacientes requirió internación por comorbilidades previas, aunque los tres evolucionaron favorablemente.
El linaje desciende de Ómicron BA.3 y fue clasificado a nivel mundial como Variante Bajo Monitoreo (VUM). Su primera detección se produjo en Sudáfrica, en noviembre de 2024, y antes de su identificación en el país ya había sido registrada en varios países de América, entre ellos Estados Unidos, Canadá, Puerto Rico, Costa Rica y Guyana Francesa. El BEN precisó que, hasta este hallazgo, no había reportes de detección en la región de Sudamérica.
Qué dijeron las autoridades sobre el riesgo
El dato que llevó a las autoridades sanitarias a mantener el seguimiento es la evolución de la variante y sus características genéticas, aunque hasta ahora no hay elementos que indiquen que produzca cuadros más graves. Ante la aparición de los primeros casos locales, el Ministerio de Salud remarcó la importancia de sostener la vigilancia virológica, epidemiológica y de los indicadores de gravedad, con el objetivo de seguir de cerca la transmisibilidad, la severidad y el comportamiento de BA.3.2.
En paralelo, el Boletín señaló que la circulación general del SARS-CoV-2 en el país se mantiene en niveles bajos y estables.
Cómo se comportó a nivel global
El BEN aportó contexto sobre la circulación internacional del sublinaje. A fines de 2025, BA.3.2 mostraba un aumento en su detección global, aunque con una distribución geográfica heterogénea. Durante los primeros meses de 2026, esa detección se extendió a múltiples países y alcanzó proporciones cercanas al 20% de las secuencias notificadas a nivel global en las semanas 4 y 5. Hasta febrero de 2026, la variante había sido identificada en al menos 23 países de África, Asia, Europa, América del Norte y Oceanía.
Sin embargo, entre junio y julio de 2026 la proporción global bajó: pasó del 15,1% en la semana cerrada el 14 de junio al 6,45% en la que finalizó el 12 de julio, con valores intermedios del 11%, 13% y 10,3%.
Qué dicen los especialistas
Kyle B. Enfield, profesor asociado de Medicina de la Universidad de Virginia, ofreció una evaluación citada en The Conversation. El especialista afirmó que, hasta el momento, "no hay indicios de que la variante BA.3.2, apodada Cicada, sea más peligrosa o cause una enfermedad más grave que las variantes que circulaban en el invierno de 2025-26".
Enfield señaló que el primer caso en Estados Unidos se detectó en un viajero que llegó al país en junio de 2025 y que, desde entonces, la variante fue hallada tanto en pacientes como en los sistemas de aguas residuales de 29 estados. Subrayó que ese monitoreo es uno de los mejores métodos tempranos para detectar cambios en las cepas, aunque advirtió que el número de estados que envían esos datos a los CDC disminuyó desde alrededor de 2022.
El académico recordó, además, que todos los virus cambian con el tiempo y que el que causa la COVID-19 lo hace con rapidez: cada vez que se replica dentro de una célula, su material genético muta. "La mayoría de estos cambios desaparecen, pero ocasionalmente alguno le otorga al virus una ventaja sobre otras variantes, lo que permite que esa versión se propague", explicó. Y agregó una consecuencia central para el seguimiento sanitario: "Estos cambios dificultan que el sistema inmunitario reconozca el virus".
Con la evolución favorable de los tres pacientes y la continuidad de la vigilancia genómica, el seguimiento de BA.3.2 quedó incorporado al monitoreo local de las variantes de SARS-CoV-2.














