Para el prestigioso economista, ex ministro de Economía de la Provincia y docente universitario jujeño, la provincia de Jujuy tendrá que ponerse de una vez por todas a analizar y racionalizar su gasto, si es que se quiere sanear el rojo fiscal.
En este sentido sugirió que una forma de hacerlo es establecer una política tributaria más racional que la existente.

Como ejemplo de una política tributaria irracional, y hasta contraria a la constitución, Ljungberg señaló las sobretasas que se cobran a producciones de otras provincias, “acaba de salir un fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, hace unas semanas, donde se declara inconstitucional esta sobretasa ya que representan aduanas interiores que están prohibidas por la Constitución Nacional, así que esto va a tener que modificarse.”.
En Jujuy el impuesto a los Ingresos Brutos es el principal ingreso tributario de la provincia, aunque, señaló el economista, “no llega ni al 8 o 9 % de sus recursos totales”
“Jujuy tiene que avanzar y ampliar la base tributaria a base de los patrimonios, por ejemplo con el impuesto inmobiliario”, sugirió.
“En Jujuy el impuesto inmobiliario es una vergüenza, las valuaciones fiscales no llegan ni al 10 % del valor real de las propiedades., cuando deberían estar entre un 70 y 80%”, señaló el ex ministro de Hacienda de la provincia.
Para Ljungberg, el impuesto inmobiliario, es un tributo progresivo porque se cobra más al que más tiene en su capital o patrimonio. “En esto estamos muy mal; en esto hay que avanzar para generar más recursos propios y así bajar el déficit”, diagnosticó.
“El gran desafío es que el impuesto inmobiliario se transforme en el principal impuesto en Jujuy”, apuntó y concluyó, “el impuesto a los Ingresos Brutos es un impuesto que debería estar destinado a desaparecer gradualmente si se avanza en ese orden de eliminar los impuestos regresivos”.















