El 83% asegura que debió tomar medidas de ajuste frente a la inflación, mientras que el 82% “habla mucho con su familia” sobre los aumentos de precios.

Un estudio de la Escuela IDAES de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM) indagó sobre las medidas de ajuste doméstico ante la suba de la inflación, el impacto del aumento de precios en la vida cotidiana y las relaciones familiares, y las perspectivas económicas a futuro, entre otros temas.
Entre los principales hallazgos se destaca que el 83% de las personas encuestadas asegura que tuvo que tomar medidas de ajuste frente a la inflación, mientras que el 82,6% afirmó que “habla mucho con su familia” sobre los aumentos de precios.
Vale la pena recordar que, de acuerdo a lo que surge de los datos oficiales, los sueldos aumentaron en promedio un 34,3% en los primeros seis meses del año, en tanto que el Índice de Precios al Consumidor avanzó un 36% en ese período.
La inflación más allá de los precios
La investigación, según indicó IDAES en su cuenta de Twitter, es parte de un proyecto llamado Ciencias Sociales en Tiempo Real. El mismo se lleva a cabo por esta escuela y el programa PASCAL de la UNSAM. Investiga cómo los aumentos de precios impactan en la vida cotidiana, en el humor social, la perspectiva del futuro y hasta en los vínculos.

En este sentido, la encuesta reveló que el 62% de los consultados no siente que pueda pensar en su futuro, teniendo en cuenta el actual contexto. Esto es así porque uno de los efectos de la aceleración de la inflación es que se vuelva imposible planificar a mediano o largo plazo en aquellas cuestiones que implican dinero, ahorros, bienes, etc.
Por otra parte, el 69% estuvo de acuerdo con la afirmación voy a bajar de clase social en los próximos meses. El 78,6% siente que es muy difícil organizarse con los gastos diarios y el 70,7% admite tener que dedicar más tiempo que antes a la búsqueda de precios.
Este escenario de desesperanza y su impacto en el humor social se ven claramente reflejados en un dato: el 82% consideró que cada vez se habla más en su núcleo familiar sobre el aumento de precios, y un 68% piensa que esta falta de dinero está generando fricciones hacia el interior de su familia.















