La Psicologa Alejandra Guala habló sobre los motivos por los que las personas hoy dejaron de tener hijos y el rol de las redes sociales que fortalecen la distancia.

Luego de que se informara el cierre del servicio de maternidad del Sanatorio Finochietto por la caída en la tasa de natalidad, una psicóloga dialogó con TN para hablar sobre los motivos detrás de esta problemática.
Alejandra Guala explicó que uno de los principales motivos sobre la baja de nacimientos se debe a que las personas hoy “no tienen como prioridad ser padres”.
“Dejó de ser un mandato ser padres y se cuestiona. No tienen el deseo, tienen terror, mucho miedo, les paraliza pensar en dejar sus vidas, su autorrealización para tener un hijo y dedicarle el tiempo que merece”, precisó.
Al mismo tiempo, Guala señaló que es un vínculo muy profundo el que se tiene con un hijo y que hoy, en general, los vínculos se volvieorn frágiles. “La gente está más desconectada a pesar de la promesa de la conexión con las redes, está más aislada y ya no puede sostener relaciones profundas”, insistió.
Sobre esta situación, la psicóloga remarcó que “la gente prefiere lo inmediato”. “Construir lazos de pareja, que duren, a conciencia, es cada vez menor”, sostuvo y sumó: “La gente está sola, hay más ansiedad, depresión, angustia. No se anima a generar vínculos afuera”.
Del mismo modo, aclaró que esta tendencia de la baja natalidad se desarrolla a nivel global. Para contrarrestar esto, Guala comentó: “El cara a cara sirve porque nuestro cerebro está programado para la conexión emocional y un hijo es presencia plena, no es virtual”.
Es por eso que cuestionó: “¿Qué nos pasa como sociedad que ya no queremos esa presencia física? El poder ser más empáticos con el otro, tener charlas mas profundas, cuidar".
Y sobre el final, la psicóloga completó: “Como antes había más mandatos, hoy se va reproduciendo que ser padre es un garrón. Creo que hay que generar mucha consciencia, muchas charlas sobre esto, difundirlo más, fomentar el encuentro entre las personas. Veo un vacío muy grande a futuro. También es importante poder diferenciar que si es verdaderamente un miedo para que se trabaje en terapia”.
El cierre de la maternidad del Sanatorio Finochietto
El Sanatorio Finochietto, ubicado en el barrio porteño de Palermo, cerró su servicio de maternidad y dejó de prestar servicios de Obstetricia y Neonatología. En la institución explicaron que la decisión responde al descenso sostenido de la natalidad y forma parte de una reestructuración orientada a fortalecer prestaciones de mayor demanda.
En el lugar donde hasta hace poco funcionaban salas vinculadas al nacimiento y al cuidado de recién nacidos, el sanatorio proyecta instalar nuevos quirófanos y Unidades de Cuidados Ambulatorios (UCAs).
Las autoridades del centro médico explicaron que el cierre responde al impacto que tuvo la caída sostenida de la natalidad, una tendencia que no solo afecta a la Argentina, sino que se replica a nivel mundial y que comenzó a modificar decisiones dentro del sistema de salud.

Para las familias que estaban siendo atendidas allí, el sanatorio informó que se implementó un protocolo de derivación hacia otras instituciones de la Ciudad para garantizar la continuidad de los embarazos, partos y controles neonatales.
La decisión del Finochietto aparece como una señal concreta de un fenómeno que viene creciendo desde hace más de una década. En la Argentina, los nacimientos comenzaron a descender de forma sostenida desde 2014 y el proceso se aceleró después de la pandemia.
El dato ya no solo preocupa por su impacto poblacional futuro: también empieza a modificar negocios, servicios y estructuras que históricamente estuvieron pensadas para otro escenario demográfico.
Para mantener estable una población, la tasa de fecundidad suele ubicarse alrededor de 2,1 hijos por mujer. Hoy, en la Argentina, ese indicador ronda 1,2 hijos por mujer, uno de los niveles más bajos registrados.
Fuente TN















