
En la zona, pueden verse miles de kilos de tomate tirados a las veras de las rutas. Los productores indicaron que prefieren usar los tomates como abono o para alimentar animales puesto que la oferta del mercado no cubre sus costos y les resulta inviable la comercialización.
Son casi 1.000 productores afectados quienes viven una situación de crisis al no poder compensar ganancias y gastos, tras la reciente devaluación del peso y el consiguiente aumento de los insumos agrícolas que cotizan en dólares.
Como es de esperarse, la crisis no solo afecta a los productores sino también a cientos de familias que dependen del trabajo en las fincas de producción.
Los productores y los trabajadores rurales vienen solicitando al intendente Poncio la gestión de la Ley de Emergencia, sin embargo aseguran que no solo no son recibidos por la autoridad sino que, estiman, el intendente no quiere reconocer la existencia de la crisis.















