La candidata de Juntos por el Cambio confirmó la incorporación de quien fue su rival en la interna opositora. Con este anuncio, y con Carlos Melconian en Economía, busca fortalecer su propuesta electoral y sumar los votos que le fueron al jefe de Gobierno porteño en las PASO.

En una fuerte señal política a una semana de las elecciones, la candidata de Juntos por el Cambio (JxC), Patricia Bullrich, anunció que Horacio Rodríguez Larreta será su jefe de Gabinete si llega a la Presidencia. El jefe de gobierno porteño fue su rival en las primarias de agosto y mantuvieron una tensa relación durante la campaña.
“Hay una sola fuerza política capaz de llevar adelante el cambio, que debe tener el poder suficiente para consolidarse y no tener extorsiones y aprietes. Sabemos de la profundidad de la crisis y del caos que hay en la Argentina. Estoy decidida a llevar adelante este cambio porque me han conferido la posibilidad de ser la candidata a presidente de JxC y para lograr que este cambio sea posible, rápido y eficiente, con capacidad de gestión, he convocado a Horacio Rodríguez Larreta para que me acompañe como jefe de Gabinete de Ministros de Nación”, afirmó Bullrich.
En una conferencia junto a Larreta y su candidato a vicepresidente, Luis Petri, Bullrich consideró: “Este anuncio es mucho más que un anuncio electoral, es mostrarle a la sociedad argentina que Juntos está listo para agarrar el país desde el fondo del pozo. Estamos convocando a los que más experiencia y más capacidad de gestión tienen”.

A su turno, Larreta le agradeció “la oportunidad de poder ser jefe de Gabinete de Ministros a partir del 10 de diciembre”. “Vos sos la persona capacitada, que tiene la convicción y el coraje, la fuerza y la capacidad también para llevar adelante el cambio que la sociedad argentina necesita”, señaló.
“Trabajamos juntos durante muchos años y vamos a seguir trabajando juntos. JxC es el único equipo realmente preparado, que tiene la capacidad, las herramientas para llevar adelante el cambio que la Argentina necesita. Vamos a tener 10 gobernadores, intendentes, diputados, senadores, presencia en todo el país y un equipo que se viene preparando hace muchos años las propuestas para cada una de las necesidades de nuestro país”, continuó Larreta y agregó: “Mi misión es ayudar a transformar la Argentina”.
Se trata de una decisión que busca romper la dinámica actual y contener los votos que obtuvo el frente opositor en las PASO. Es que el consenso de las encuestas ubica a Bullrich relegada, detrás del candidato de La Libertad Avanza (LLA), Javier Milei, y del ministro de Economía y postulante por Unión por la Patria, Sergio Massa.
El director de la encuestadora Opinaia, Juan Mayol, había advertido que Bullrich todavía no lograba “convocar a aquellas personas que votaron a Rodríguez Larreta en las PASO, son vitales para ella ser competitiva en la entrada al balotaje”. “No quiero decir que esto sea imposible, pero todavía no lo consiguió. Hoy en día la tenemos nítidamente por debajo de Massa, no peleando el segundo lugar”, analizó.

Rodríguez Larreta y la ex líder del PRO se enfrentaron en las últimas PASO de agosto en la cual la ex ministra de Seguridad durante la gestión de Mauricio Macri se impuso por 17 a 11 puntos. Fue una interna dura, que tuvo momentos agresivos. Después de la derrota, el jefe de gobierno porteño mantuvo un perfil bajo y le dejó el protagonismo político a su rival.
Si bien continuó con la gestión en la administración porteña, Larreta evitó las entrevistas y el contacto con los medios y se enfocó en recuperar la rutina previa a la campaña. Apenas tuvo participaciones puntuales en actos junto a Bullrich. De hecho, el jefe de Gobierno estuvo presente en el debate presidencial del último domingo, en la Facultad de Derecho de la UBA, como parte de las señales de acercamiento después de la tensa primaria.
Después de ese recorrido, de la pelea en la interna, el bajo perfil y los gestos de reconciliación política, es que se produjo el anuncio. En caso de que Bullrich llegue a la primera magistratura, se trataría de la primera vez que dos rivales en unas primarias terminan integrando el mismo equipo de gobierno, una práctica que es habitual en otras democracias del mundo, como en los Estados Unidos.















