Al ver una conducta sospechosa y nerviosa por parte de los ocupantes de la camioneta, comenzaron a revisarla y descubrieron una gran cantidad de dinero, entre pesos y dólares escondida en la parte trasera del rodado sin poder justificarla. Otra parte estaba entre los genitales de uno de ellos envuelta en un sobre marrón.
El monto total hallado fue de medio millón, entre las dos monedas.
Los ocupantes adujeron que venían desde la provincia de Santa Fe y se dirigían a Bolivia y que el dinero era para pagar una operación de apéndice para la madre de uno de ellos.
















