Así es, la vida de la niña pudo haberse salvado si los cuerpos de bomberos más cercanos hubieran contado con tan importante herramienta de rescate. Sin embargo hay otras razones de fondo por las cuales la vida de la joven sufrió un fatal destino evitable.
Es inconcebible que siendo nuestras rutas altamente transitadas debido al comercio internacional, el turismo, y particulares que transitan en sus propios vehículos o en colectivos de larga distancia, no hayan puestos policiales y de seguridad víal con el equipamiento necesario para estas contingencia.
Justamente debido al alto tránsito que tienen las rutas jujeñas, es que se producen muchos accidentes en nuestras rutas al punto que nuestra provincia figura cuarta en un ranking estadístico nacional por accidentes de tránsito.
De acuerdo con la ONG Luchemos por la Vida, Jujuy ocupa el cuarto lugar en víctimas de accidentes de tránsito. Dato alarmante debido a la cantidad de muertes por accidentes cada 100 mil personas.
El hecho de que no exista un puesto de bomberos equipados para este tipo de contingencia habla, una vez más, de la poca importancia que el gobierno da a la problemática de los accidentes que ocurren en nuestra provincia y que se cobran la vida de cientos de jujeños al año.
Que los cuarteles de bomberos de Capital, Humahuaca, Tilcara, León,, Lozano, no cuenten conlos implementos para este tipo de trabajo habla de una neglicengia criminal de parte del gobierno puesto que de haber existido la herramienta en el puesto de bomberos más cercanos, hoy no tendríamos que lamentar la muerte de la niña que falleció en cruentas y aterradoras circunstancias junto al cadaver de su padre, esperando por horas que llegue el auxilio.
ahora bien, que a un móvil de Bomberos se le funda el motor de camino a un rescate, es el colmo de la negligencia y la inoperancia de las autoridades.
No es culpa de los bomberos quienes arriesgan sus vidas día a día para realizar rescates con un acotado presupuesto y material de trabajo en dudosas condicones y operabilidad, sino de los funcionarios, y de la prioridad presupuestaria que prefiere que sean lso funcionarios, algunos con puestos inventados, los que reciban las camionetas que compra el Estado, mientras que a los bomberos se les dan vehículos usados, muchas veces con alto kilometraje debido al uso que se les ha dado, muchas veces en tareas inútiles que tienen que ver más con la vanidad de algunos funcionarios que con cosas necesarias.
Hay que hacer un serio replanteo sobre destino de los fondos públicos, y del destino que se da a los vehiculos oficiales en que se invierte. Es mucho más util que un vehiculo de primera esté en manos de los bomberos, quienes alguna vez podrían salvar nuestra vida, que en manos de funcionarios que solo los utilizan para no utilizar sus propios vehiculos.
Hay que hacer un serio replanteo en cuanto a la necesidad de reequipar las fuerzas de seguridad, pero también al cuerpo de bomberos y unidades especiales de rescate. Es inconcebible que las fuerzas de rescate estén pobremente equipadas, con material de baja calidad, o recuperado, cuando deberían estar equipadas con lo mejor.
¿Cómo es posible que teniendo Jujuy tres diques importantes, y una cantidad casi incontable de represas privadas, solo haya una unidad de rescate especial integrada por menos de una veintena de hombres que tienen sus precarias dependencias en el dique Las Maderas incomunicados del mundo exterior? Es cierto, un rescatista dijo a este medio que para comunicarse deben subir a un cerro para tener señal de celular y el teléfono fijo más cercano está a 12 kilómetros.
¿Cómo es posible que la provincia no cuente con helicopteros de rescate y que el avión sanitario nunca esté disponible para lo que realmente se lo necesita?
Esto también es parte de la inseguridad que sufren los jujeños ante la indolencia de un Estado ausente en una de sus funciones esenciales.















