Como “botín de guerra” luego de varios intentos, se llevaron el techo de chapa de la parada de colectivos, arrancándola sin ser visto por nadie. Como una mala costumbre de dañar cada obra que es para el servicio público ha llevado a dejar desprotegidos del sol y de las lluvias a los cientos de pasajeros que a diario acuden a esta parada de colectivos. A estos se le debe sumar que al costado se encuentra un cesto de basura, el cual el vecindario lo utiliza como “basurero comunitario” arrojando allí las bolsas con los desechos amontonándose y dando mal olor en los días de intenso calor.
Un cuidado de parte que debe partir de toda la comunidad y de las autoridades que les correspondan de mantener en condiciones las instalaciones que se encuentran al servicio público.















