Entre el descuido de algunos al cruzar, la impaciencia de los conductores y los severos problemas de señalización, llegar a la vereda de enfrente se convierte, de a ratos, en una misión difícil entre bocinazos y la poca paciencia de los conductores jujeños.
En varias esquinas de la ciudad puede resultar todo un reto poder el cruzarlas. Una de estas es la de intersección de Hipólito Yrigoyen y Junin donde el semáforo solo esta para los automóviles y no para los peatones ya que los vehículos que doblan hacia el centro tiene giro libre, lo que hace que en horarios pico se puede llegar a tener una espera de hasta 5 minutos... esperando que los conductores se apiaden y dejen cruzar a los peatones. Los peatones mas audaces cruzan haciendo zigzag entre los automóviles arriesgándose a ser atropellados. La actitud de los que conducen es poco solidaria pues no tienen en cuenta que chicos con mochilas, abuelos y madres con cochesitos necesitan cruzar hacia uno u otro lado... pero muy pocos, por no decir nadie, se detiene para dejar cruzar a los peatones.
Una vez lograda la odisea de cruzar, hay que sumar una nueva aventura: sortear los obstáculos de los pequeños postes que están incrustados en las esquinas. ¿Nadie se habrá puesto a pensar en el peligro que implican para una madre cruzando con cochecito?
Lamentablemente, las autoridades de Tránsito no destinan agentes de tránsito para dirigir un poco el caos que se produce en ésta esquina durante las horas pico.















