El Presidente relativizó el último dato de caída de la actividad. "Los ponderadores de los desestacionalizados están arrojando cualquier cosa", expresó.

El presidente Javier Milei desestimó este domingo que la economía vaya a entrar en recesión y consideró que "lo que hay es una desaceleración del ritmo de expansión" al analizar la caída mensual de 2,9% que registró la actividad en julio.
"Usted fecha una recesión cuando tiene dos trimestres consecutivos de caída. Una de las cosas que pasa con los indicadores desestacionalizados es que se arma en función de la historia. Si su economía está teniendo muchos cambios estructurales, los desestacionalizados miden mal", apuntó el mandatario en una entrevista que brindó a LN+.
En este marco, agregó: "Si usted mira la serie del EMAE, tiene mucha volatilidad. Por eso nosotros enfatizamos el indicador tendencia-ciclo, porque como la economía está teniendo muchos cambios estructurales, los ponderadores de los desestacionalizados están arrojando cualquier cosa".
Asimismo, defendió el programa económico que implemento su gobierno. "Estamos en niveles máximos de PBI y de PBI per cápita, máximos de consumo privado y máximos de exportaciones", recalcó.
Sobre este punto, destacó la apertura comercial y la desregulación como instrumentos para reasignar recursos hacia actividades más competitivas. "La economía está cambiando, está reasignando recursos y hay una parte que se queda atrás", afirmó.
Milei, por último, aseveró que su administración tiene cubiertas sus necesidades de financiamiento hasta fines del año próximo. "La probabilidad de default que el mercado le asigna a este gobierno es cero, literalmente", sentenció.
Con miras al año electoral 2027, aseguró que "el 70% de los argentinos no quiere volver al pasado", en relación a la oposición encabezada por el peronismo.
Respecto de su relación con la senadora Patricia Bullrich, aseguró que "está excelente" y cuestionó a los analistas políticos al considerarlos "chimenteros de cuarta que quieren ser reconocidos como grandes intelectuales". Agregó que la exministra de Seguridad "conoce la lógica argentina".
El mandatario añadió que "los libertarios no somos manada" y recordó que de la gestión política desde el gobierno se ocupan la mencionada Bullrich, como su hermana -la secretaria general de la Presidencia-, Karina Milei; el jefe de Gabinete, Diego Santilli; el asesor presidencial Santiago Caputo y el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem. Él no suele involucrarse "porque si lo hiciera les estaría poniendo una limitación".
De los aspectos que él sí se ocupa permanentemente es de "la gestión de gobierno y de la batalla cultural", señaló enseguida.
Acerca de las PASO, reiteró que "siempre estuve en contra" de ese instrumento electoral, que calificó de "inmoral", porque se inspiró en una estrategia político-electoral de Néstor Kirchner. Añadió que "los problemas internos de los partidos lo tienen que resolver ellos, no tirárselos a la gente y con costo del Estado".
En otro orden, refirió que "la quinta de Olivos recibe el tratamiento de una base militar por cuestiones de seguridad más profundas de las condiciones en que estaba y yo tengo algunos enemigos pesados", al tiempo que desmereció una serie de denuncias que se formularon en derredor de los cambios dispuestos en la residencia presidencial.
Asimismo, elogió al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, con quien se reunió recientemente en Nueva York, ratificó sus críticas a las Naciones Unidas y aseguró que espera la visita del papa León XIV "con mucha alegría", y que no le preocupa lo que vaya a decir en sus discursos.
Recordó además que su gobierno aumentó la AUH y la tarjeta Alimentar. "No nos dejemos correr con el relato y además sacamos del medio a los gerentes de la pobreza que los sensibles del gobierno anterior sostenían", sostuvo, cerca del final de la entrevista.















