El evento astronómico destaca por sus espectacular "bolas de fuego" que ocurren cuando un meteoro ingresa a mucha velocidad en la atmósfera terrestre. Conocé los detalles de este espectáculo natural.

La lluvia de estrellas de "Las Oriónidas", es un fenómeno astronómico donde meteoros caen visualmente desde la constelación de Orión y está vinculada al cometa Halley. El cometa pasa cada 76 años por nuestro lado (la última vez en 1986) dejando un rastro de "escombros" en mitad del espacio: los que originan este fenómeno al estrellarse con la atmósfera.
Desde la NASA aseguran que estos meteoros son más rápidos que otros. Ingresan a la atmósfera terrestre a una velocidad de 238 mil kilómetros por hora, siendo superadas solo por Las Leónidas.
Este dato es fundamental, porque a esas velocidades, los meteoros tienen tendencia a explotar en curiosas bolas de fuego que dibujan retorcidas líneas incandescentes que duran varios minutos.
Tal como decía Bill Cooke, jefe de la Oficina de Medio Ambiente de Meteoroides de la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA, por sus siglas en inglés), “hay que prepararse para la velocidad”. Es que estos meteoroides “atraviesan la atmósfera de la Tierra desplazándose a alrededor de 238.000 kilómetros por hora. Solo las Leónidas, que llegan en Noviembre, son más rápidas” que las Oriónidas.
A esa velocidad, los meteoros rápidos tienen tendencia a explotar en curiosas bolas de fuego que dibujan retorcidas líneas incandescentes que duran varios minutos. De allí lo llamativo del fenómeno.
¿Cuándo y cómo ver la lluvia de estrellas Oriónidas?
El pico de la lluvia de estrellas sucederá entre el 20 y 21 de octubre, siempre que sea de noche en el punto donde uno esté ubicado.
Los cálculos actuales estiman -promedio- unos 25 o 30 meteoros por hora. La clave es buscar la constelación de Orión en el cielo, que se distingue por su cinturón de tres estrellas muy característico: “las tres Marías”.
La recomendación crucial es estar ante cielos despejados y en zonas con poca contaminación lumínica. Las poblaciones pequeñas o zonas de montaña facilitan la tarea. No es necesario llevar telescopio. Las Oriónidas se ven a simple vista. Con una cámara de fotos buena se pueden captar.















