Al respecto declaró Quintar: “Es necesario como político, no solo realizar propuestas superadoras, además debemos escuchar a la sociedad, la cual según las encuestas esta preocupada por la inseguridad, el desempleo y la inflación, optando por la corrupción como un cuatro elemento de rechazo; pero el relevamiento no representa la demanda real, ya que las preguntas están enfocadas hacia las consecuencias, sin atender las causas. Tanto la inseguridad, el desempleo y la inflación, son productos de la corrupción, la cual desemboca en un inmoral enriquecimiento de varios políticos, generalmente atornillados al poder que junto a una metodología prebendaria del estado, privilegian conveniencias espurias, por sobre la satisfacción de los derechos constitucionales del pueblo, como el acceso a la salud, al empleo, a la educación, la seguridad, etc.”.
Agregó Quintar: “Es sumamente decisivo terminar con esta insana metodología, donde la mayoría de los políticos no posee CUIT, es decir viven solo del estado siendo incapaces de proveerse de emprendimientos privados legítimos, como de la profesión que muchos tienen”. El poder del estado les queda cómodo para refugiarse en una lista infinita de testaferros, que sostiene la opulencia de su nivel de vida”.
“Este enriquecimiento se convirtió en una agresión a los ciudadanos que ven permanecer a los funcionarios absolutamente insensibles al grito de cambio, porque están amparados en mecanismos perversos que protegen las reelecciones indefinidas , como también el uso de la mayoría automática para acomodar leyes funcionales a sus intereses, con lo cual, hasta ahora lograron un poder absoluto, de tinte monárquico”.
“Sin embargo, considero que hay una sociedad mas politizada, -doña Rosa no come vidrio, sabe a quien no votar jamás- este síntoma lo percibo en los recorridos que realice en la ciudad de Perico, donde llame a la puerta de casi el 90% de los hogares, incluyendo la periferia rural, es decir más de 11.000 familias, con las cuales hable, además de ofrecernos afecto mutuo”
“El cambio será una realidad, pero no será fácil, es una conquista, no será un regalo, por lo cual el primer síntoma de honestidad deberá ser ofrecido por los ciudadanos, que deberán además de acompañar ideas y propuestas de hombres y mujeres decentes que asomen en la oferta electoral; militar desde el compromiso para hacer posible una transformación profunda, una que llegue hasta sus hogares, traducida en esperanza, empleo, seguridad, educación, salud, y participación”. Concluyó.
















