No es una novedad que sorprenda a muchos la existencia de lavaderos improvisados clandestinamente en distintos puntos de la ciudad, en algunos casos en las narices de las autoridades -como sucede con el lavadero clandestino que funciona en el estacionamiento de Tribunales, que utiliza gran parte del estacionamiento, impidiendo su utilización por los abogados para quienes está reservado.-.
En esta ocasión, un lector de NOTINOR.COM nos hizo llegar esta fotografía tomada con celular, para denunciar la existencia de un lavadero clandestino en Ciudad de Nieva, en la zona donde se encuentran dos conocidos supermercados, en cercanías al acceso a la ruta.
De acuerdo a este vecino, los improvisados lavadores de autos se han adueñado de los espacios de estacionamiento público para poder realizar su actividad. Denunció además el vecino, que los lavadores clandestinos se toman la libertad de sacar agua de las casas que hay en el sector, muchas veces sin pedir permiso... algunos vecinos tienen miedo confrontar con ellos porque, refirió quien nos envió la foto, muchas veces se encuentran en estado de aparente intoxicación alcohólica -o narcótica-.
El vecino también se quejó por el estado de suciedad que dejan luego de realizar sus actividades. Los vecinos de la zona se esfuerzan por mantener las veredas limpias, pero estos lavadores de coches las dejan llenas de espuma y agua sucia una vez que se retiran. También se quejaron por el hecho de que no faltó la vez en que algún vecino resultó multado por lavar la vereda a destiempo, justamente a causa de los lavaderos clandestinos.
Mientras que las autoridades de control, tanto municipales como las impositivas nacionales y provinciales, hostigan hasta el paroxismo a comerciantes y empresarios que se esfuerzan por mantener sus emprendimientos en regla, a estos emprendimientos clandestinos nadie los controla y funcionan con total libertad en las calles de jujuy donde reina la anarquía.
No es la primera vez que emprendimientos clandestinos que funcionan en la vía pública se adueñan de las calles,y hasta cobran por su utilización, como es el caso de los "trapitos" que aparecen en inmediaciones de restaurantes y bares céntricos por las noches, y exigen a los que estacionan una "tasa" por estacionar el auto. En el caso de los lavaderos clandestinos, los "empresarios" se ofuscan bastante si uno quiere estacionar donde se han instalado, aunque el lugar esté libre.















