Jorge Lanata salió al aire en su programa en Radio 10. El periodista conversó desde la Fundación Favaloro con su equipo, con Diego Leuco a la cabeza, su colega Marcelo Longobardi, y su esposa Sara Stewart Brown, quien también estaba presente en el estudio.
El conductor contó la emoción que sintió cuando se encontró con la Nora, la mujer que le donó el riñón, opinó de los temas de actualidad y pronunció sus deseos de volver a trabajar junto a sus compañeros.
"Había posibilidades de que se rechazara el riñón. Eso afortunadamente todavía no pasó. Me duele mucho la herida cuando me muevo, pero estoy bien. Ahora estoy sentado en la cama", contó Jorge Lanata desde la clínica de la Fundación Favaloro en la que está internado.
El periodista da una entrevista telefónica a sus compañeros de radio Mitre tras haberse sometido a un trasplante inédito en la Argentina para recibir un riñón que le permita evitar tener que someterse a diálisis tres veces por semana.
"Cuando vuelva voy a tener que hacerlo con un barbijo. No por ustedes, sino por mí. Porque puedo contagiarme cualquier cosa", anticipó.
Según contó, ya desde ayer estuvo leyendo los diarios, escuchó la cadena nacional de Cristina Kirchner y revisó las redes sociales. Incluso insistió en hacer un análisis de los hechos políticos de los últimos días.
ENCUENTRO CON LA DONADORA
El periodista Jorge Lanata se reencontró ayer con Nora, la mujer que le donó un riñón, en la sala de terapia intensiva donde se encuentra tras el trasplante que se hizo el sábado pasado en la Fundación Favaloro. Ella entró caminando despacito y apenas se acercó al periodista y a la esposa, dijo: “Gracias por salvar la vida de mi hijo”. La mujer de Lanata, que fue la donante del órgano para el hijo de Nora, le contestó que ellos también se lo agradecían. Y Nora se unió en un fuerte abrazo con Lanata. Ambos se emocionaron. Les sacaron una foto por celular y Nora dijo que “había que mostrar los actos de amor para que haya muchos más y para que se salven muchas vidas”.
El periodista y su esposa, Sara Stewart Brown, con Nora y su hijo Ignacio, se habían encontrado en una audiencia cuando tuvieron que pedir la autorización judicial para realizar el trasplante. Se trató de un trasplante con intercambio de donantes vivos no relacionados. Como la situación no está contemplada en la ley nacional de trasplantes, debe ser resuelta por autoridad judicial, “en el marco del procedimiento establecido en el artículo 56”, aclaró el Incucai en un comunicado en Facebook. Los jueces intervienen para extremar todos los recaudos y medidas, garantizando que efectivamente se trate de un acto de “caracter voluntario, altruista, desinteresado y solidario”.
Ayer, por la tarde, la Fundación Favaloro emitió el cuarto comunicado para informar que “los dos receptores recuperan diariamente función renal con una evolución clínica satisfactoria”. Además, se señaló: “Los donantes presentan un posoperatorio bueno estando próximos a ser dados de alta hospitalaria”. Un comunicado llamativo si se tiene en cuenta que las personas que donaron solidariamente sus riñones a Lanata y a Ignacio fueron 2 mujeres. La mujer de Lanata ya recibió el alta ayer por la tarde.
Salió caminando con normalidad, y se fue a buscar a su hija a la escuela. Por Twitter, más tarde expresó su agradecimiento para el equipo de Pablo Raffaele, el cirujano que estuvo a cargo del trasplante que nunca antes se había hecho en América Latina. Implicó una gran complejidad porque tanto la extracción de los riñones en las dos mujeres como el trasplante tuvieron que hacerse simultáneamente.
En el piso 6 de la Fundación, Lanata ayer estaba de muy buen ánimo, según contaron fuentes cercanas a su familia a Clarín. Lo puso contento haber dejado el tratamiento con diálisis para su riñón y ya planifica su vida para los próximos meses. Quiere volver a la televisión a fines de mayo y viajar. Los médicos le indicaron seguir una dieta casi vegetariana y sin sal. No comer alimentos crudos durante un año para prevenir infecciones. Y le pusieron un parche de nicotina para que le diga adiós al cigarrillo para siempre.















