Su entorno hizo público un comunicado, en el que hace referencia a algunas dificultades que atraviesa “El Káiser” y desmiente el diagnóstico más grave que trascendió.

A causa de informaciones dadas a conocer en las últimas 24 horas sobre el estado de salud de Daniel Passarella, su familia hizo público un comunicado, en el que hace referencia a algunas dificultades y desmiente el diagnóstico más grave que trascendió.
Su esposa, Graciela Benvenuto, y su hijo Lucas niegan que “El Káiser” (69 años) sufra Alzheimer, Mal de Parkinson o ELA. Reconocen que atraviesa “un estado de tristeza con signos de depresión, a raíz de la situación vivida durante la pandemia”. “Las circunstancias de haber estado alejado de sus amigos y de su actividad habitual, aunado a su problema de sordera que contribuyó a aislarlo mucho más, perjudicaron su estado de ánimo de manera esporádica”.
Además de la reclusión durante la pandemia que le impedía viajar a su Chacabuco natal para visitar a su hijo, Passarella quedó afectado anímicamente por la muerte de Alejandro Sabella, en diciembre de 2020. En la intimidad de su familia, más de una vez se lo escuchó evocando recuerdos.
A Passarella siempre le gusta contar historias, y más si están relacionadas con el fútbol, y reconociendo que lo extrañaba mucho, que era una pérdida muy dolorosa. Sabella, además de ser su ayudante de campo en River y el seleccionado argentino, fue un entrañable amigo.
Passarella quedó afectado anímicamente por la muerte de Alejandro Sabella, en diciembre de 2020.
Passarella, como capitán del seleccionado argentino en el Mundial 1982, fue invitado y tiene previsto viajar, con su hijo Lucas y uno de sus nietos (Ignacio, de 10 años), a Italia entre el 21 y el 25 de septiembre, cuando en Trento se festejarán los 40 años del título que ese país conquistó en España ‘82. Su idea también es trasladarse hasta Milán para presenciar un partido de Inter, donde jugó entre 1985 y 1988.
“El Káiser” tiene otras dos nietas: Victoria, de 18 años, que cursa una carrera universitaria, y Luciana, de 15. En septiembre de 1995, cuando dirigía al seleccionado argentino, perdió a su hijo Sebastián, arrollado por un tren cuando cruzó con su camioneta un paso a nivel.
Dentro de su agenda habitual, Passarella viaja regularmente a Chacabuco, su ciudad natal, donde vive su hijo. El diario Hoy, de Chacabuco, publicó el 16 de julio fotografías del exdefensor, presente en el torneo de futsal infantil que organiza la Dirección de Deportes del municipio. Se fotografió con varios chicos y con los del equipo Los Kiricochos, en el que jugó su nieto. Gente que lo trata cada tanto en su tierra comentó que se “lo ve más lento”. Otras voces lo describen “deteriorado”, cuentan que no atiende llamados y que su hijo esquiva cualquier consulta sobre la salud de su padre.















