Aprovechando estos días de descanso como los fines de semanas largos, con los feriados puentes, nuestra capital jujeña se encuentra en una total desolación. Sin confiterías, restaurant, museos, iglesias, nada está abierto para brindarles una propuesta a los visitantes.
El gran crecimiento turístico en su gran mayoría proviene gracias a la provincia vecina Salta, quienes son los encargados de transportar a los mismos hacia Jujuy con paquetes turísticos que ofrecen de las Salinas y la Quebrada de Humahuaca.
Esto genera otro inconveniente y queja por parte de los comerciantes de artesanías, “vienen en combis y de se bajan en Plaza Belgrano después los dejan recorrer una hora y como no saben solo recorren sus alrededores dejándonos a los comerciantes que estamos alejados fuera de juego. No hay un trabajo en conjunto para apoyarnos a nosotros y así ayudar a crecer la economía jujeña” reclamo uno de los comerciantes que posee su local a unas cuadras de la Catedral.
Si el turista decide visitar nuestra provincia que elija los días de semana así podrá sin frustrarse en el intento.















