Nicolás Pino, titular de la Sociedad Rural Argentina (SRA), dio el tradicional mensaje por el acto inaugural de la muestra. A días de las PASO, afirmó que el Estado es un "socio desleal y forzoso" que aplica "impuestos confiscatorios, discriminatorios y distorsivos" y aseguró el agro está "cansado de anuncios que no llegan a los productores". Se ausentó el secretario de Agricultura.

Luego de un año marcado por el impacto de la sequía y a días de las PASO, a las 11 de la mañana de este sábado el presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Nicolás Pino, dio el tradicional discurso de la inauguración de la 135° edición de la Exposición Rural de Palermo, la muestra del campo en la ciudad que concluirá este domingo.
Las fuertes palabras de Pino estuvieron plagadas de críticas al Gobierno Nacional y a las últimas medidas oficiales tomadas para el sector, junto con pedidos al próximo presidente. "La sequía deja al desnudo los problemas y al descubierto las pésimas políticas agropecuarias que los gobiernos implementaron en la Argentina en los últimos 80 días. Eso lo pagamos todos. La producción está estancada", advirtió, pero aclaró: "Si las condiciones impositivas y macroeconómicas cambiaran, podríamos producir mucho más".
A su vez, fue muy crítico al afirmar que "la política debe dejar de ser un medio de vida y volver a ser un acto de servicio", expresión que fue seguida por aplausos. Y les advirtió a las próximas autoridades: "A las personas que ambicionan ocupar cargos públicos, el campo no va a ser un espectador pasivo. Va a ser protagonista de la realidad nacional".

Este viernes a última hora, adelantaron que estaría presente el secretario de Agricultura Juan José Bahillo. Sin embargo, a última hora se conoció que no participaría del acto. Quienes sí asistieron fueron los principales referentes de la oposición y miembros de Juntos por el Cambio (JxC): la ex ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich; el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta; el precandidato a sucederlo en el cargo, Jorge Macri; y los diputados nacionales Diego Santilli, precandidato a gobernador bonaerense; José Luis Espert; Martín Tetaz y Ricardo López Murphy, entre otros.
Críticas del campo al Gobierno Nacional
"Pero más allá de la sequía, el campo tiene otros problemas", señaló Pino, y nombró los ataques que sufre la productividad, con intereses en jaque, y el desarraigo creciente de los productores. "En nuestro sector, el Estado es hoy un socio desleal y forzoso que aplica impuestos confiscatorios, discriminatorios y distorsivos en todos los niveles: nacional, provincial y municipal", consideró.
Y criticó las medidas que tomó el Gobierno en la última semana: "No nos dan previsibilidad. Se toman por una necesidad financiera del Gobierno y no en beneficio del sector productivo. Necesitamos reglas claras, justas y previsibles, que generen confianza y se puedan instrumentar. Estamos cansados de anuncios que no llegan nunca a los productores".

"El tipo de cambio obra como un instrumento de apropiación de la legítima rentabilidad del productor”, apuntó el titular de la entidad ruralista sobre los distintos tipos de dólares existentes en el mercado y la brecha cambiaria que desfavorece al sector. E incluso acusó al Gobierno de manipular con información falsa para afectar el precio de la carne vacuna, "exagerando los valores en el índice de precios al consumidor (IPC)".
"Es el único sector que genera divisas netas genuinas para que la Argentina funcione. Aportó al país 170.000 millones de dólares en los últimos 20 años. ¿Y cuál es la respuesta del Gobierno al campo? Más de 100.000 productores han tenido que abandonar la actividad por las retenciones", aseguró Pino.
Y comparó: "La Argentina está increíblemente retrasada comparado a países vecinos a pesar de tener excelentes condiciones naturales". Sobre ello, brindó algunos datos: "A fines de los '70, el país lideraba el mercado global de carne. Hoy, exportamos la misma cantidad de toneladas. Mientras tanto, Brasil exportó por 29 veces sus exportaciones. En materia forestal, Chile y paraguay crecieron por ocho. La Argentina está al mismo nivel que en 1970".
Al respecto, denunció que "lo único que se multiplicó en la Argentina fue la pobreza y los beneficiarios de planes sociales (por 140 veces desde la década del '70)". "El dinero de los impuestos se invierte en medidas populistas, y en pagar una enorme fiesta demagógica, que destruye la cultura del trabajo", sostuvo, y afirmó que "está claro por qué camino no hay que ir".
A su vez, el pedido a los nuevos gobernantes no es que dejen de ayudar a los necesitados, “sino que lo hagan respetando su dignidad, a través de medidas económicas que creen puestos de trabajo genuinos. En ese sentido, sobre la actitud del gobierno saliente y del que lo suceda, Pino planteó retóricamente: "¿Cuándo será el día en que un gobierno saliente no deje al siguiente un campo minado de problemas por estallar, en que el gobierno que asuma no se cruce de brazos quejándose de la famosa ‘pesada herencia recibida’? Les vamos a exigir la construcción de un país donde haya un futuro para cada argentino".
Críticas a los embates a la Justicia y al accionar de los legisladores
Los manejos institucionales oficiales tampoco se salvaron de la crítica. "Hablando de Justicia, queremos resaltar el accionar de la Corte Suprema de la Nación, que por estos días resiste el embate del Gobierno que ignora la división de poderes, un pilar fundamental del buen funcionamiento de la democracia. Esos son los ejemplos que se deben defender", argumentó Pino, y señaló que "debe ser rápida, eficaz e independiente".
De ese modo, recordó el amparo judicial presentado por la SRA, en respuesta a los cuales, denunció, “el Gobierno nacional y la AFIP, en un embate coordinado, intentaron quitar la causa a los tribunales federales de Córdoba”. Sin embargo, destacó: “Hace pocos días, el Poder Judicial, defendiendo el valor republicano de la Justicia, ratificó a los jueces naturales de la causa y garantizó así la continuidad del proceso y el acceso a la Justicia para todos los productores del país".

También, se dirigió al Congreso: "Al mismo tiempo, el Poder Legislativo descuida su trabajo. Estamos en julio y las sesiones de los legisladores pueden contarse con los dedos de la mano. Dejan al sector sin leyes fundamentales, como la ley de semillas, desconectando a la Argentina de la evolución tecnológica. O fuerzan sesiones sin sentido con el único fin de manipular al Poder Judicial".
También arremetió contra el Banco Central al destacar la continuidad del reclamo "frente a las políticas que buscan hacer que el campo pague los errores económicos del Gobierno, como por ejemplo la resolución del Banco Central que busca extorsionar a los productores, limitando su derecho a vender la soja y el trigo cuando lo consideren necesario".















