martes 26 de mayo de 2020


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Fitch bajó la calificación de los bonos Par y aseguró que la recesión del país «empeorará»

Fitch bajó la calificación de los bonos Par y aseguró que la recesión del país «empeorará»

1 de noviembre del año 2014

La calificadora de riesgos bajó de «C» a «D» la nota de este bono, luego de que no pudiera pagar su vencimiento por la disputa con los holdouts. También señaló que las reservas del BCRA tendrán más presión en 2015

Fitch anunció lo esperado. Luego de que el Gobierno no pudiera pagar los vencimientos de los bonos Par bajo ley extranjera por la disputa con los holdouts, la calificadora de riesgos anunció que bajó la nota de este bono de «C» a «D» por considerarse un «evento de default». A través de un comunicado oficial, también se refirió a la situación actual del país. Aseguró que la economía argentina «está en recesión y probablemente empeorará» durante 2015.

¿Por qué Fitch realiza este pronóstico hacia delante? Según la calificadora, el default «afecta la confianza y restringe el flujo de divisas» que llegan al país. La baja en la nota se produjo 30 días después del vencimiento para el pago de este bono, lo que se considera como un período de gracia. De esta forma, se amplía el «default selectivo» para el país por el bloqueo al pago por parte del juez Thomas Griesa.

Esta nueva calificación de los bonos en «default» aumenta el riesgo de que los bonistas pidan cobrar el Credit Default Swap (CDS) y exijan así la aceleración de los bonos. «Las disposiciones de incumplimiento cruzado permiten a los titulares de series de bonos intercambiados declarar la aceleración de los pagos de los bonos», continuó el informe. Con todo, el único bono que según Fitch no está en default es el Global 17, que tiene un vencimiento el próximo 2 de diciembre.

La calificadora confirmó que la moneda local tiene una nota de «CCC», lo cual refleja que la economía continuará «sufriendo de una fuerte incertidumbre y volatilidad financiera». Hacia el próximo año, Fitch estimó que el déficit fiscal puede ser más alto y la monetización de los déficits «podría debilitar aún más a la economía de Argentina».

La situación actual de las reservas internacionales del Banco Central (BCRA) también formaron parte del análisis del reciente informe de Fitch. Con todo, afirmó que se volvería a sentir una nueva «presión» sobre las reservas» en 2015, porque «hay vencimientos importantes en algunos de estos bonos». En total, el país deberá enfrentar vencimientos de deuda por unos u$s12.000 millones el año que viene.

Esta calificadora no es la primera que muestra preocupación por las reservas del organismo conducido por Alejandro Vanoli. A principios de octubre, el director de calificaciones soberanas de Moody´s, Gabriel Torres, había calculado que las reservas cerrarían este año en torno a los u$s25.000 millones, pero que no alcanzarían para finalizar el mandato.»Cuando las reservas caigan por debajo de los u$s20.000 millones, esa luz amarilla se convertirá en una luz roja», enfatizó Torres.

Recesión: ¿sí o no?

A contramano de lo que proyecta Fitch, el Presupuesto 2015 que aprobó el Congreso proyecta una suba de casi tres puntos para el Producto Bruto Interno (PBI) del país durante 2015. El número va a contramano de los cálculos de consultoras privadas, para las que la recesión continuará durante el año en que se disputarán las elecciones presidenciales.

El debate sobre el crecimiento o recesión de la economía argentina se recalentó en las últimas semanas con las mediciones del Fondo Monetario Internacional (FMI). El organismo conducido por Chrsitine Lagarde también pronosticó que el país seguirá en recesión durante 2015, pero a diferencia de Fitch, por ahora sostiene que no se profundizará.

El informe sobre perspectivas económicas (WEO, por sus siglas en inglés) estimó que el 2014 finalizará con una caída del 1,7% del PBI, mientras que prevé un descenso del 1,5% para el año próximo. En cambio, Fitch agregó que las «condiciones económicas se deterioraron significativamente en 2014», por lo que el PBI caerá un 1,9 por ciento. Para el año que viene, estiman que la contracción será del 2,6 por ciento. Santiago Mosquera, director de riesgo soberano de Fitch en América Latina, aseguró que esto sucederá si la Argentina «falla en salir del default antes de las eleecciones presidenciales en octubre. Esto llevaría a una presión adicional en la inflación, el tipo de cambio y las reservas».

Las causas las encuentra en los «crecientes desequilibrios macroeconómicos» y la incertidumbre por la batalla legal entre la Argentina y los fondos buitre. Las críticas a una inflación que «sigue siendo elevada» no se quedaron atrás, como la brecha entre el dólar oficial y el paralelo. «La brecha entre los tipos de cambio se ha ido ampliando de nuevo en los últimos meses», especificó.

La principal incertidumbre para los mercados es si el Gobierno finalmente arreglará con los holdouts a partir de enero, luego de que caiga la cláusula Rights Upon Future Offers (RUFO). Esta cláusula prohíbe pagarles más a los fondos buitre, pues determinó igualdad de condiciones para aquellos que entraron o no a los canjes de 2005 y 2010. Algunos inversores prevén que si el Gobierno arregla a principios de año, los dólares comenzarían a llegar en el segundo semestre.

«Con una recuperación de los flujos de capital y financiación transfronteriza, el crecimiento del PBI podría ser restaurado en 2016. Sin embargo, el crecimiento no será mayor hasta 2017, ya que las distorsiones creadas en los últimos años lo convertirán en un reto», concluyó Mosquera.

La calificadora de riesgos bajó de «C» a «D» la nota de este bono, luego de que no pudiera pagar su vencimiento por la disputa con los holdouts. También señaló que las reservas del BCRA tendrán más presión en 2015

Fitch anunció lo esperado. Luego de que el Gobierno no pudiera pagar los vencimientos de los bonos Par bajo ley extranjera por la disputa con los holdouts, la calificadora de riesgos anunció que bajó la nota de este bono de «C» a «D» por considerarse un «evento de default». A través de un comunicado oficial, también se refirió a la situación actual del país. Aseguró que la economía argentina «está en recesión y probablemente empeorará» durante 2015.

¿Por qué Fitch realiza este pronóstico hacia delante? Según la calificadora, el default «afecta la confianza y restringe el flujo de divisas» que llegan al país. La baja en la nota se produjo 30 días después del vencimiento para el pago de este bono, lo que se considera como un período de gracia. De esta forma, se amplía el «default selectivo» para el país por el bloqueo al pago por parte del juez Thomas Griesa.

Esta nueva calificación de los bonos en «default» aumenta el riesgo de que los bonistas pidan cobrar el Credit Default Swap (CDS) y exijan así la aceleración de los bonos. «Las disposiciones de incumplimiento cruzado permiten a los titulares de series de bonos intercambiados declarar la aceleración de los pagos de los bonos», continuó el informe. Con todo, el único bono que según Fitch no está en default es el Global 17, que tiene un vencimiento el próximo 2 de diciembre.

La calificadora confirmó que la moneda local tiene una nota de «CCC», lo cual refleja que la economía continuará «sufriendo de una fuerte incertidumbre y volatilidad financiera». Hacia el próximo año, Fitch estimó que el déficit fiscal puede ser más alto y la monetización de los déficits «podría debilitar aún más a la economía de Argentina».

La situación actual de las reservas internacionales del Banco Central (BCRA) también formaron parte del análisis del reciente informe de Fitch. Con todo, afirmó que se volvería a sentir una nueva «presión» sobre las reservas» en 2015, porque «hay vencimientos importantes en algunos de estos bonos». En total, el país deberá enfrentar vencimientos de deuda por unos u$s12.000 millones el año que viene.

Esta calificadora no es la primera que muestra preocupación por las reservas del organismo conducido por Alejandro Vanoli. A principios de octubre, el director de calificaciones soberanas de Moody´s, Gabriel Torres, había calculado que las reservas cerrarían este año en torno a los u$s25.000 millones, pero que no alcanzarían para finalizar el mandato.»Cuando las reservas caigan por debajo de los u$s20.000 millones, esa luz amarilla se convertirá en una luz roja», enfatizó Torres.

Recesión: ¿sí o no?

A contramano de lo que proyecta Fitch, el Presupuesto 2015 que aprobó el Congreso proyecta una suba de casi tres puntos para el Producto Bruto Interno (PBI) del país durante 2015. El número va a contramano de los cálculos de consultoras privadas, para las que la recesión continuará durante el año en que se disputarán las elecciones presidenciales.

El debate sobre el crecimiento o recesión de la economía argentina se recalentó en las últimas semanas con las mediciones del Fondo Monetario Internacional (FMI). El organismo conducido por Chrsitine Lagarde también pronosticó que el país seguirá en recesión durante 2015, pero a diferencia de Fitch, por ahora sostiene que no se profundizará.

El informe sobre perspectivas económicas (WEO, por sus siglas en inglés) estimó que el 2014 finalizará con una caída del 1,7% del PBI, mientras que prevé un descenso del 1,5% para el año próximo. En cambio, Fitch agregó que las «condiciones económicas se deterioraron significativamente en 2014», por lo que el PBI caerá un 1,9 por ciento. Para el año que viene, estiman que la contracción será del 2,6 por ciento. Santiago Mosquera, director de riesgo soberano de Fitch en América Latina, aseguró que esto sucederá si la Argentina «falla en salir del default antes de las eleecciones presidenciales en octubre. Esto llevaría a una presión adicional en la inflación, el tipo de cambio y las reservas».

Las causas las encuentra en los «crecientes desequilibrios macroeconómicos» y la incertidumbre por la batalla legal entre la Argentina y los fondos buitre. Las críticas a una inflación que «sigue siendo elevada» no se quedaron atrás, como la brecha entre el dólar oficial y el paralelo. «La brecha entre los tipos de cambio se ha ido ampliando de nuevo en los últimos meses», especificó.

La principal incertidumbre para los mercados es si el Gobierno finalmente arreglará con los holdouts a partir de enero, luego de que caiga la cláusula Rights Upon Future Offers (RUFO). Esta cláusula prohíbe pagarles más a los fondos buitre, pues determinó igualdad de condiciones para aquellos que entraron o no a los canjes de 2005 y 2010. Algunos inversores prevén que si el Gobierno arregla a principios de año, los dólares comenzarían a llegar en el segundo semestre.

«Con una recuperación de los flujos de capital y financiación transfronteriza, el crecimiento del PBI podría ser restaurado en 2016. Sin embargo, el crecimiento no será mayor hasta 2017, ya que las distorsiones creadas en los últimos años lo convertirán en un reto», concluyó Mosquera.


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