Estos aparatos que sirven para medir la saturacion del oxigeno y pueden ser de gran ayuda e importancia tienen un costo que va desde los $4200 hasta los $4500.

El aumento de casos en las últimas semanas, en comparación con el verano, puso a los jujeños en alerta, por lo que acuden a las farmacias en busca del oxímetro de pulgar para tenerlo en la casa y controlar el nivel de saturación de oxígeno. En este sentido, la demanda comenzó a aumentar, y con ello los precios, que registran un aumento de hasta el 70% en comparación al año pasado.
Tras un año de pandemia, el aumento de la demanda también impulsó la suba en los precios, que las farmacias estiman en un 70%. "En el inicio de la pandemia durante el año pasado, cuando se comenzó a recomendar la utilidad de los aparatos en los hogares, los aparatos tenían un valor cercano entre 3.200 y 3.500 pesos, hoy tienen un precio de entre 4.300 a 4.500".
Uso y limitaciones del oxímetro
Existen muchos oxímetros o pulsoxímetros en el mercado pero todos tienen el mismo mecanismo de acción. Tal y como indica Chiner, “la forma de medir la saturación es a través de la luz polarizada”.
El aparato como tal “se pone en el dedo, que es una de las partes del cuerpo, junto con el lóbulo de la oreja, donde existe más microcirculación”. De esta forma, al pasar la luz polarizada por el dedo “se pueden medir los glóbulos rojos que van circulando por el organismo e interpretar cuánta hemoglobina está circulando por él y calcular, así, la saturación de oxígeno en la sangre del paciente”.
En opinión de Chiner, “se trata de uno de los aparatos más útiles en la práctica clínica y que han evolucionado mucho”. Han pasado de ser instrumentos “muy grandes y caros” a ser “pequeños y asequibles” para todo el mundo, de ahí su aumento en ventas en estos tiempos.
Pero, como todo, los oxímetros también tienen sus limitaciones y pueden dar lugar a error. Así, por ejemplo, es importante saber que “llevar las uñas pintadas puede falsear la medición así como tener alguna condición física por la que la circulación no funcione bien, ya que el hecho de tener problemas de circulación en sangre hace que baje la saturación de por sí y dar falsos niveles”.
Según el experto, esta es una situación muy habitual y que “ocurre mucho en la práctica clínica diaria, sobre todo en gente mayor”. Muchos de ellos, apunta, “tienen este tipo de aparatos en casa y acuden a urgencias pensando que tienen falta de oxígeno en sangre cuando no es así”.
Lo mismo ocurre con la fiebre, “a veces el hecho de tener una subida de fiebre puede hacer que baje la saturación de oxígeno y dar valores inferiores a los óptimos”, advierte. “Esto, que es algo normal, se produce porque aumenta la velocidad del flujo sanguíneo con la fiebre”.
También es importante tener en cuenta que, como informa el neumólogo, “en ocasiones, los oxímetros pueden perder precisión, sobre todo cuando la persona tiene niveles bajos de saturación de forma persistente”. Este tipo de situaciones, segura Chiner, “puede hacer que las mediciones no sean muy precisas” y, de nuevo, dar lugar a error.















