Un conflicto por el uso del lavarropas en el reality escaló a agresiones físicas, tensión extrema y una de las penalidades más severas del show.

La casa de Gran Hermano tuvo uno de sus momentos más explosivos. Lo que comenzó como una discusión doméstica por el uso del lavarropas terminó en un escándalo sin precedentes, con agresiones físicas, gritos y una sanción ejemplar.
Las protagonistas fueron Jennifer Galvarini, conocida como “Pincoya”, y Tamara Paganini, en un enfrentamiento que dejó en shock tanto a los jugadores como a la audiencia.
La casa de Gran Hermano tuvo uno de sus momentos más explosivos. Lo que comenzó como una discusión doméstica por el uso del lavarropas terminó en un escándalo sin precedentes, con agresiones físicas, gritos y una sanción ejemplar. Las protagonistas fueron…
Cómo comenzó la pelea
Todo se originó por un conflicto menor: la desaparición de un toallón. Según lo reconstruido dentro de la casa, Paganini buscaba su pertenencia mientras Pincoya le sugería utilizar otras toallas disponibles.
El intercambio, cargado de ironía y tensión, escaló rápidamente. La situación empeoró cuando Paganini detuvo el lavarropas sin reactivarlo, lo que generó la furia de la participante chilena. A partir de ese momento, la discusión subió de tono en cuestión de segundos.
Empujones y escupitajo
La pelea cruzó todos los límites cuando Jennifer Galvarini avanzó de forma agresiva, con empujones incluidos, para increpar a su compañera.
El momento más tenso llegó en el patio: Pincoya escupió a Tamara Paganini, quien respondió arrojándole una taza de café. La escena generó un clima caótico dentro de la casa, con el resto de los participantes intentando intervenir.
Luego del episodio, la chilena pidió asistencia médica al asegurar que había sufrido una quemadura. Sin embargo, más tarde se confirmó que el café estaba frío, lo que desactivó esa versión.
La intervención del reality
Durante la transmisión en vivo, el conductor Santiago del Moro aclaró que la bebida no estaba caliente, un dato clave para la evaluación de lo sucedido.
Minutos después, la voz de Gran Hermano intervino con dureza, calificando el episodio como “lamentable” y “penoso”, y remarcando que se había cruzado un límite dentro del juego.
La producción decidió aplicar una triple penalización contra Jennifer Galvarini:
- Quedó automáticamente nominada.
- No podrá votar en la próxima gala.
- No podrá competir por el liderazgo.
Se trató de una de las sanciones más severas de esta edición, que impactó de lleno en su estrategia y la dejó en una posición crítica frente al voto del público.















