El dólar exportador que el gobierno utilizó para calmar las presiones cambiarias finalizará este viernes. Fuentes del Ministerio de Economía confirmaron la decisión de no renovar el tipo de cambio diferencial, una medida que desde las últimas elecciones permitió a todas las actividades liquidar el 70% de las exportaciones al dólar oficial y el 30% restante al contado con liquidación (CCL).

El titular de la Aduana, Guillermo Michel, les comunicó en las últimas horas a los exportadores que el próximo lunes se vuelve al régimen normal del TC 3500, es decir, el dólar mayorista. Esta cotización hoy subió 1% después de que el Banco Central abandonara su congelamiento a $ 350 y retomara las micro-devaluaciones para evitar un mayor atraso cambiario y una mayor caída de las reservas.
El beneficio a los exportadores, vigente durante 20 días hábiles implicó el reconocimiento de un dólar más alto (hoy, de $510) y fue clave para contener las presiones sobre el CCL, si bien también influyeron la victoria de Sergio Massa con el 36% de los votos -que alejó la dolarización del horizonte- y las restricciones regulatorias en operaciones de CCL (tope diario de $ 200 millones).
El ministro de Economía y candidato a presidente, Sergio Massa, anunció el lunes después de la primera vuelta un nuevo tipo de cambio diferencial hasta el viernes 17 de noviembre para todos los exportadores, de manera de tentarlos a ingresar divisas con un beneficio que hasta ese momento se restringía a la soja, las economías regionales, las automotrices, hidrocarburos y minería.
La intención fue contener la pérdida de reservas y ampliar la oferta de divisas en el mercado paralelo.
La corrida cambiaria en octubre hizo saltar el CCL de $ 829 a $ 1.110, mientras que desde la puesta en marcha del nuevo incentivo la cotización descendió a $ 857, hasta que la semana pasada volvió a despertarse y este miércoles cotizaba a $ 879.
Solo el agro se estima que aportó unos US$ 996 millones desde , de los cuales casi US$ 300 millones fueron liquidados en el mercado financiero, según el economista Salvador Vitelli. Esas divisas, junto con un mayor cepo a las importaciones, le permitieron además al Banco Central sostener las compras en el mercado de cambios durante 15 ruedas consecutivas, pero a un ritmo cada vez menor.
Massa fue generando incentivos a las exportaciones con devaluaciones parciales y temporales con el dólar soja 1,2,3 y 4, el dólar auto, petrolero, minero y el dólar exportador. Así todo, las reservas netas siguieron en caída en noviembre por el pago de intereses al Fondo Monetario y ya son negativas en casi US$ 11.000 millones, según cálculos privados.














